21 de enero de 2015

La cantera wikipedista

Cartel I Wikimaratón FECYT

Los pasados días 13 y 14 de diciembre de 2014, Wikimedia España, en colaboración con FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología), llevó a cabo un wikimaratón simultáneo en seis museos científicos a lo largo del territorio español, con el fin de promocionar el uso y desarrollo del proyecto Wikipedia, y crear, o mejorar, los artículos de diversos científicos destacables de cada región. Tuve el placer de asistir como colaborador a la cita concertada con la Casa de las Ciencias de Logroño, para aportar mi granito de arena, y fue allí donde, en la tarde del primer día, se dio un hecho un tanto curioso que mis compañeros me han pedido que comparta con los lectores de este blog.

Fue, tal y como cuento, en la tarde del día 13 cuando asistió al evento una familia, compuesta por padre y madre, con una hija adolescente y un hijo de 11 años, interesados en conocer más sobre el funcionamiento de Wikipedia. Aprovechando que nuestro compañero Alan, coordinador del evento, se hacía cargo de los usuarios más avanzados, me dispuse a atender a la familia de manera personal y a ofrecerles una exposición somera sobre los fundamentos de los proyectos Wikimedia, y los cometidos que, en torno a ellos, realiza nuestra asociación. Terminada mi plática, y tras diversos ruegos y preguntas, aún contando con el convencimiento de que la familia no había venido a editar sino, sencillamente, a informarse (de hecho, acudieron a la cita con tablets, y no con portátiles), llevé a cabo un tanteo para ver si podía animar a alguien a editar algo (al fin y al cabo, es más fácil aprender el camino conduciendo hasta el destino, que mirando el mapa). Para mi agrado, había un miembro de la familia que tenía un particular interés en contribuir con los contenidos de Wikipedia. Pero, curiosamente, no se trataba de uno de los miembros mayores, sino del hijo pequeño de 11 años: un chaval de un metro de altura, con pinta de avispado, quien ya había hecho varias preguntas durante mi disertación. Sin embargo, Marco (pues este es su nombre, y es por ello que no responde a ningún otro -como, por ejemplo, Marcos-), no estaba muy interesado en los artículos de los científicos: él tenía sus propias ideas sobre la temática de los artículos a mejorar. En este momento, el lector podría pensar que, tratándose de un niño de 11 años, un servidor ya estaría preparándose para editar el artículo de Wikipedia sobre Pocoyó o, quizá, el de Dora la Exploradora. Sin embargo, su afición era un tanto más específica: nada más, y nada menos, que las Criaturas Abisales. Sí, queridos lectores, no hablamos de animales marinos como Bob Esponja o Calamardo, sino de aquellas criaturas marinas de origen prehistórico, que habitan las fosas abisales, a miles de metros de profundidad, en entornos hipóxicos donde no llegan, ni la luz, ni el calor del Sol; esa es la apasionante afición de mi amigo Marco (y, sin duda, es apasionante). De hecho, él ya había estado ojeando Wikipedia mientras yo llevaba a cabo mi exposición inicial, y había encontrado varias erratas, a su juicio, muy importantes, en el artículo de un pez abisal en el que tenía interés. Más concretamente, el artículo en el que estaba interesado mi amigo Marco, es aquel sobre uno de los bichos más feos de los siete mares, mitad pez, mitad langostino, con un nombre terriblemente extenso, escrito en la Lengua Negra de Mordor (cuyas palabras, parafraseando a Gandalf, no reproduciré aquí), y cuya pronunciación ha causado más muertes por asfixia que la legionela (por más que nuestro jovencito de 11 años fuera capaz de pronunciarlo y deletrearlo sin el menor problema). Sí, en este artículo en concreto es en el que centraba él su interés...

L amphirhamphus
¿Quién no ha querido uno de estos?
Pues bien, según nuestro amigo me comentó, ciertos datos referentes a la fisiología del pez, así como al número de ejemplares observados del mismo, contradecían la información que él había obtenido de un vídeo documental. Tras una breve explicación por mi parte sobre las normas de referencia y legitimación de la información de Wikipedia, Marco, quien no contaba con los datos videográficos del documental que me refería, recordó que había leído un libro sobre criaturas abisales, en la misma biblioteca del museo, en donde también constaban tales datos, por lo que, raudo y veloz, se encaminó en su búsqueda.
Science Museum (former Slaughterhouse) in Logroño
Casa de las Ciencias, Logroño
Regresó poco minutos más tarde con el libro en la mano, dispuesto a subsanar los errores presentes en el artículo de su animal favorito (los perros y los gatos ya están muy vistos). A este respecto, cierto es que el wikimaratón tenía una finalidad preestablecida referente a la mejora de los artículos de determinados científicos españoles, pero cierto es también que el objetivo primordial es siempre el promover el afán por la contribución cultural, y no se podía desaprovechar el interés que nuestro invitado tenía por hacerlo. Así pues, creamos su cuenta en Wikipedia (con nombre de pez abisal, por supuesto), y nos dispusimos a adentrarnos en el apasionante mundo de la wikiedición, a base de wikicódigo, y con una tablet, como los valientes, para corregir las imprecisiones que nuestro joven amigo había detectado, por cierto, de manera certera. Una de las cosas más bonitas cuando empiezas a editar es cuando compruebas, por vez primera, que tus contribuciones quedan instantáneamente disponibles para toda la humanidad; esa estupenda sensación que pudimos observar en la mirada de Marco cuando le dio, por primera vez, al botón de guardar. Finalizada nuestra fructífera labor de edición, y ofrecido un conocimiento más detallado y concreto sobre lo que es, y no es, Wikipedia, nos retiramos, ellos agradecidos, y nosotros satisfechos por la labor cumplida, sabiendo que, con suerte, habríamos plantado la semilla para un futuro estupendo editor de Wikipedia. De momento, mientras redacto este artículo, puedo comprobar que Marco ha vuelto a editar (sobre peces abisales, por supuesto). Eso es bueno; esperemos que continúe.

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