El Parlamento Europeo aprueba la nueva directiva sobre derechos de autoría

European Parliament Strasbourg Hemicycle - Diliff
Imagen de Diliff con licencia CC BY-SA 3.0, desde Wikimedia Commons

El martes 26 de marzo el Parlamento Europeo aprobó la nueva directiva sobre derechos de autoría, incluyendo algunas medidas controvertidas que afectarán a la manera en la que se construye conocimiento libre y compartido en la red. La propuesta obtuvo 348 votos a favor, 274 en contra y 36 abstenciones. Esta fue la votación final, tras años de debates, revisiones y, recientemente, protestas de la sociedad civil contra la directiva en las calles de algunas ciudades europeas como Barcelona o Berlín.

Desde Wikimedia ya habíamos expresado nuestra preocupación ante la reforma y pensamos que este resultado tendrá un fuerte impacto en Internet en los próximos años. Los artículos 15 y 17 (anteriormente 11 y 13) entrarán en vigor en toda la Unión Europea y tendrán repercusiones directas en todas las actividades en línea.

Se limitará la posibilidad de compartir noticias en la red

El artículo 15 requerirá que muchos sitios web compren licencias para seguir utilizando el contenido sobre noticias que muestran en la actualidad. Como resultado, puede que muchas de esas páginas dejen de ofrecer ese tipo de servicio. En lo que respecta a Wikipedia y sus proyectos hermanos, se ha previsto una limitación, que permitiría compartir lo que se han denominado “extractos muy cortos”, pero pensamos que esto no es suficiente. Hay que entender que Wikipedia es una fuente de información secundaría, y que se basa en señalar fuentes externas. Tenemos este tipo de referencias extensas en cualquiera de nuestros artículos. Esto facilita que las personas que leen Wikipedia puedan verificar la credibilidad de nuestro contenido. El problema es que no está claro si nota al pie será considerada como un “extracto muy corto”. No poder ofrecer esa información de manera transparente y verificable afectará a las personas voluntarias que editan Wikipedia, que encontrarán mayores trabas para mejorar el contenido de Wikipedia, especialmente cuando se trate de fuentes de información específicamente europeas. Pensamos que este artículo dificulta en gran medida la búsqueda de información online y dificulta también nuestra misión de hacer el conocimiento accesible a cualquier persona, dentro y fuera de Wikipedia.

Se impondrán sistemas de filtrado automático de contenidos

El artículo 17 introducirá un nuevo régimen de responsabilidad en toda la Unión Europea, según el cual se podrá demandar los sitios web por las violaciones de derechos de autoría que hagan sus contribuidores. Esto fomentara que los sitios web filtren todas las cargas de contenido, erosionando las excepciones y limitaciones esenciales de los derechos de autoría al hacer que sean las propias plataformas y sus algoritmos de inteligencia artificial quienes juzguen lo que es una infracción y lo que no lo es. La mayoría de los sitios web requerirán a sus contribuidores que demuestren la legalidad del contenido que suben antes de que se les permita compartirlo. Esto hará, en primer lugar, que sea más difícil acceder a materiales diversos en Internet. En el caso de Wikipedia la consecuencia directa será que las personas que construyen la enciclopedia con sus aportaciones voluntarias tendrán que trabajar más duro y los contenidos de Wikipedia se verán afectados porque no somos un ente aislado. Existe una excepción para Wikipedia, sí. Pero si el contenido fuera de Wikipedia se reduce, en igual medida ocurrirá con la profundidad, la exactitud y la calidad del contenido de esta. El antes conocido como artículo 13, ahora 17, prevé una infraestructura técnica y legal que trata el contenido generado por las personas que habitan la red como sospechoso mientras no se diga lo contrario.

Aún así, hay elementos para celebrar en la nueva directiva

Una nueva salvaguarda para el dominio público garantizará que las reproducciones fieles de obras de dominio público permanezcan sin derechos de autoría, incluso cuando se digitalicen y las organizaciones de investigación o instituciones de patrimonio cultural podrán participar en la extracción de textos y datos sobre las obras a las que tienen acceso legal.

Aunque el resultado de la votación en el Parlamento Europeo es decepcionante la lucha no ha terminado. El impacto de la directiva se determinará con la forma en que cada Estado Miembro decida implementarla. Esta transposición nacional deberá de realizarse en los próximos dos años, y presenta una oportunidad para que la ciudadanía europea se pronuncie de nuevo y de manera proactiva con sus responsables políticos para pedirles que garanticen los derechos de autoría de su estado a la vez que protegen la libertad de expresión en la red, el derecho a participar en la construcción del conocimiento y los derechos digitales.

Durante la jornada previa a la votación nuestra directora de comunicación Virginia Díez participó en un debate en el Parlamento Europeo, moderado por la eurodiputada Lola Sánchez. Lo hizo junto a los siguientes representantes de otras organizaciones sin ánimo de lucro que también defiende los derechos digitales: Diego Naranjo (EDRi), Yolanda Quintana (PDLi) y David Bravo.

Aunque los artículos 15 y 17 permanecen en la regulación, ya estamos trabajando para garantizar que se implementen de una manera segura y que sean interpretados de la mejor manera posible en la legislación estatal. Es decepcionante que, al final, la mayoría de representantes en el Parlamento Europeo decidieran no escuchar a las millones de personas y decenas de organizaciones por los derechos humanos en Europa que han manifestado su preocupación por la dirección que había tomado directiva. Seguiremos velando por el conocimiento libre e informando sobre la evolución de la transposición en futuros posts en este blog.