Nuevo Reglamento de la Unión Europea amenaza Internet (otra vez)

Fog surrounding standing man
Imagen de Todd Quackenbush con licencia CC0, desde Wikimedia Commons

El Parlamento Europeo votará un nuevo Reglamento que tiene por objetivo prevenir la difusión de contenidos terroristas en línea y corre el riesgo de repetir muchos de los errores asociados con la recientemente aprobada directiva sobre derechos de autoría. La votación se realizará en el pleno del 17 de abril y en ella se preven soluciones tecnológicas para un problema complejo que podrían causar un daño significativo a los derechos digitales de quienes habitan la red. La propuesta incluye una serie de reglas preceptivas que crearán marcos para la censura y que potencialmente dañarán documentación importante sobre terrorismo en línea. Además, de aprobarse esta medidas, se consagraría el poder de las entidades privadas sobre el derecho de las personas a discutir y debatir sus ideas en Internet.

Anna Mazgal, EU Policy Adviser en Wikimedia Germany, y Jan Gerlach, Senior Public Policy Manager en la Fundación Wikimedia han elaborado cuatro recomendaciones de cara a la votación para dar forma a esta propuesta, promoviendo tanto sus objetivos como la rendición de cuentas y la protección de los derechos digitales de la ciudadanía europea:

1. Dejar de tratar a Internet como una plataforma gigante de redes sociales privadas.

De acuerdo con el borrador del Reglamento, cualquier plataforma que contenga contenido de terceros, desde redes sociales a proyectos Wikimedia como Wikipedia y, potencialmente, servicios de alojamiento de archivos privados, deberá describir cómo trata el contenido que pueda estar relacionado con terrorismo en sus términos de servicio. Las personas pueden hablar sobre terrorismo de diferentes formas y con diferentes propósitos, tales como la investigación, la sensibilización y los informes exhaustivos. La regulación obligaría a las plataformas a decidir cuál es y cuál no es una forma aceptable y legal de tener estas conversaciones.

Es peligroso que la ley refleje el enfoque de los sitios web para frenar el contenido ilegal mediante la aplicación de sus términos de servicio. El reglamento propuesto obligaría a todas las plataformas a actuar de manera similar, independientemente del contenido que alberguen o de su modelo operativo. Eso incluye a Wikipedia, donde la implantación de un conjunto riguroso de políticas como las propuestas puede interferir con el sólido y eficaz sistema de resolución de disputas sobre contenido de la enciclopedia libre, que en la actualidad se hace de manera transparente y consensuada por la comunidad que la escribe.

En cambio, lo que debería hacer esta norma es definir claramente qué es contenido terrorista ilegal y dejar a los proveedores de servicios de alojamiento poco espacio para la interpretación.

2. Que los tribunales decidan, no las máquinas.

De manera similar a la nueva directiva de derechos de autoría, el reglamento contempla el uso de herramientas automatizadas para detectar, identificar y deshabilitar de manera proactiva el acceso a contenido terrorista en línea. Decidir qué es y qué no es una expresión que condona el terrorismo es un asunto complicado y el contexto es crucial para decidir si el contenido es ilegal según las leyes antiterroristas. Tales decisiones deben ser tomadas por los tribunales, no por algoritmos que pueden o no estar sujetos a la supervisión humana.

Cuando la aplicación de la ley se basa en el código, el código se convierte en la ley. Esto se contrapone con la manera en la que funcionan nuestros proyectos de conocimiento libre, con una deliberación comunitaria, vibrante y abierta sobre lo que debería tener su lugar en Wikipedia y lo que no debería tenerlo. La moderación del contenido de las plataformas debe basarse en un marco adecuado que incluya a personas bien preparadas para ello, no solo a máquinas.

3. No trastocar los principios de la libre expresión.

La libertad de expresión es un derecho que solo puede ejercerse mediante la práctica de expresar los pensamientos, ideas u opiniones propias. Los límites solo se aplican cuando esa expresión se considera inaceptable. El filtrado de contenido funciona exactamente en las premisas opuestas: una expresión podrá sofocarse prematuramente, antes de que tenga la oportunidad de ser escuchada y evaluada.

Cualquier referencia a medidas que puedan conducir a un filtrado proactivo de contenido debe eliminarse de la propuesta. Los filtros de carga revocan la jurisprudencia y las prácticas legales en todas las jurisdicciones que reconocen la libertad de expresión como un derecho humano. Operan en secreto y sus decisiones están envueltas en secretos comerciales de las compañías que los dirigen. Confiar en estas tecnologías puede detener algunas de las comunicaciones sobre terrorismo que no queremos, pero no vale la pena si el coste es socavar los cimientos de la libre expresión. Hay otras maneras de hacerlo.

4. No obligar a los sitios web a eliminar contenido legal.

La propuesta prevé que, además de las órdenes de eliminación de contenido, la autoridad competente pueda emitir una referencia para solicitar a un sitio web que verifique si el contenido viola sus términos de servicio. Las plataformas se enfrentarán a sanciones si no abordan rápidamente estas referencias, lo que crea un fuerte incentivo para actuar de forma no transparente y eliminar preventivamente cualquier contenido susceptible de revisión, aunque sea legal.

Esta medida debe ser eliminada del texto. Son las autoridades encargadas de abordar el contenido terrorista quienes deberían de estar obligadas a centrarse en los casos en que el contexto terrorista es evidente y emitir una orden para eliminarlo. La legislación deben dejar espacio para que los casos que no son evidentes se debatan en un marco de libertad de expresión aceptable.

Pensamos que proporcionar una exclusión para el contenido difundido con fines educativos, artísticos, periodísticos o de investigación es una buena idea. Sin embargo, si la difusión del contenido terrorista no necesita ser intencional para ser eliminada (activistas utilizan la difusión como manera de pedir ayuda e instigar la investigación de actividades terroristas), es posible que una gran cantidad de información importante quede atrapada en una oleada de bloqueos y retiradas de contenido. Esperamos que el Parlamento Europeo esté a la altura de las circunstancias. Desde Wikimedia, continuaremos monitoreando el proceso legislativo y seguiremos trabajando en nuestro compromiso con la defensa y la promoción del conocimiento libre.

 

El Parlamento Europeo aprueba la nueva directiva sobre derechos de autoría

European Parliament Strasbourg Hemicycle - Diliff
Imagen de Diliff con licencia CC BY-SA 3.0, desde Wikimedia Commons

El martes 26 de marzo el Parlamento Europeo aprobó la nueva directiva sobre derechos de autoría, incluyendo algunas medidas controvertidas que afectarán a la manera en la que se construye conocimiento libre y compartido en la red. La propuesta obtuvo 348 votos a favor, 274 en contra y 36 abstenciones. Esta fue la votación final, tras años de debates, revisiones y, recientemente, protestas de la sociedad civil contra la directiva en las calles de algunas ciudades europeas como Barcelona o Berlín.

Desde Wikimedia ya habíamos expresado nuestra preocupación ante la reforma y pensamos que este resultado tendrá un fuerte impacto en Internet en los próximos años. Los artículos 15 y 17 (anteriormente 11 y 13) entrarán en vigor en toda la Unión Europea y tendrán repercusiones directas en todas las actividades en línea.

Se limitará la posibilidad de compartir noticias en la red

El artículo 15 requerirá que muchos sitios web compren licencias para seguir utilizando el contenido sobre noticias que muestran en la actualidad. Como resultado, puede que muchas de esas páginas dejen de ofrecer ese tipo de servicio. En lo que respecta a Wikipedia y sus proyectos hermanos, se ha previsto una limitación, que permitiría compartir lo que se han denominado “extractos muy cortos”, pero pensamos que esto no es suficiente. Hay que entender que Wikipedia es una fuente de información secundaría, y que se basa en señalar fuentes externas. Tenemos este tipo de referencias extensas en cualquiera de nuestros artículos. Esto facilita que las personas que leen Wikipedia puedan verificar la credibilidad de nuestro contenido. El problema es que no está claro si nota al pie será considerada como un “extracto muy corto”. No poder ofrecer esa información de manera transparente y verificable afectará a las personas voluntarias que editan Wikipedia, que encontrarán mayores trabas para mejorar el contenido de Wikipedia, especialmente cuando se trate de fuentes de información específicamente europeas. Pensamos que este artículo dificulta en gran medida la búsqueda de información online y dificulta también nuestra misión de hacer el conocimiento accesible a cualquier persona, dentro y fuera de Wikipedia.

Se impondrán sistemas de filtrado automático de contenidos

El artículo 17 introducirá un nuevo régimen de responsabilidad en toda la Unión Europea, según el cual se podrá demandar los sitios web por las violaciones de derechos de autoría que hagan sus contribuidores. Esto fomentara que los sitios web filtren todas las cargas de contenido, erosionando las excepciones y limitaciones esenciales de los derechos de autoría al hacer que sean las propias plataformas y sus algoritmos de inteligencia artificial quienes juzguen lo que es una infracción y lo que no lo es. La mayoría de los sitios web requerirán a sus contribuidores que demuestren la legalidad del contenido que suben antes de que se les permita compartirlo. Esto hará, en primer lugar, que sea más difícil acceder a materiales diversos en Internet. En el caso de Wikipedia la consecuencia directa será que las personas que construyen la enciclopedia con sus aportaciones voluntarias tendrán que trabajar más duro y los contenidos de Wikipedia se verán afectados porque no somos un ente aislado. Existe una excepción para Wikipedia, sí. Pero si el contenido fuera de Wikipedia se reduce, en igual medida ocurrirá con la profundidad, la exactitud y la calidad del contenido de esta. El antes conocido como artículo 13, ahora 17, prevé una infraestructura técnica y legal que trata el contenido generado por las personas que habitan la red como sospechoso mientras no se diga lo contrario.

Aún así, hay elementos para celebrar en la nueva directiva

Una nueva salvaguarda para el dominio público garantizará que las reproducciones fieles de obras de dominio público permanezcan sin derechos de autoría, incluso cuando se digitalicen y las organizaciones de investigación o instituciones de patrimonio cultural podrán participar en la extracción de textos y datos sobre las obras a las que tienen acceso legal.

Aunque el resultado de la votación en el Parlamento Europeo es decepcionante la lucha no ha terminado. El impacto de la directiva se determinará con la forma en que cada Estado Miembro decida implementarla. Esta transposición nacional deberá de realizarse en los próximos dos años, y presenta una oportunidad para que la ciudadanía europea se pronuncie de nuevo y de manera proactiva con sus responsables políticos para pedirles que garanticen los derechos de autoría de su estado a la vez que protegen la libertad de expresión en la red, el derecho a participar en la construcción del conocimiento y los derechos digitales.

Durante la jornada previa a la votación nuestra directora de comunicación Virginia Díez participó en un debate en el Parlamento Europeo, moderado por la eurodiputada Lola Sánchez. Lo hizo junto a los siguientes representantes de otras organizaciones sin ánimo de lucro que también defiende los derechos digitales: Diego Naranjo (EDRi), Yolanda Quintana (PDLi) y David Bravo.

Aunque los artículos 15 y 17 permanecen en la regulación, ya estamos trabajando para garantizar que se implementen de una manera segura y que sean interpretados de la mejor manera posible en la legislación estatal. Es decepcionante que, al final, la mayoría de representantes en el Parlamento Europeo decidieran no escuchar a las millones de personas y decenas de organizaciones por los derechos humanos en Europa que han manifestado su preocupación por la dirección que había tomado directiva. Seguiremos velando por el conocimiento libre e informando sobre la evolución de la transposición en futuros posts en este blog.

No apoyamos la Directiva del copyright de la Unión Europea en su forma actual. Lee por qué tú tampoco deberías.

Eiffel Tower through shattered glass
Imagen de Eutouring con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

Artículo original de Allison Davenport (Fundación Wikimedia).

El texto final de la Directiva del copyright para el mercado único digital afectará negativamente al acceso al conocimiento y beneficiará indebidamente a las corporaciones y grandes organizaciones que gestionan los derechos de autoría. A pesar de las exclusiones introducidas en el texto, Wikimedia no puede apoyar una reforma que, desde su base, está destinada a controlar radicalmente la información que se comparte online.

Tras un largo proceso legislativo, el texto final de la Directiva del copyright de la UE fue consolidado a finales de febrero cuando las negociaciones a tres bandas entre la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea llegaron a su fin.
Ahora que el texto final está disponible, esperando solo a los resultados de una votación sí-no en el Parlamento para su puesta en vigor, el Movimiento Wikimedia no puede apoyar la reforma tal y como es. Estas son las razones.

La evolución del texto de la Directiva

Durante los últimos años, nos hemos manifestado en contra de las partes problemáticas de la propuesta de Directiva del Copyright de la Unión Europea.  Inicialmente, teníamos esperanza.
Nuestra comunidad era partidaria de la reforma, y se puso en contacto con la Comisión Europea antes de que la directiva fuera propuesta, también con MEPS y representantes de los Estados Miembro para transmitir lo que esperaban encontrar en la nueva regulación. Entre otras peticiones, se pedía una amplia excepción para la libertad de panorama, de modo que los fotógrafos puedan tomar libremente fotografías de obras de arte y de edificios en la vía pública, y una mayor armonización de las reglas que afectan al dominio público, de modo que las reproducciones fieles de las obras en dominio público no generaran nuevos derechos.

Pese a ello, la Comisión presentó una propuesta unilateral y agregó elementos preocupantes a la directiva. Dado que la comunidad consideró sus sugerencias ignoradas en favor de las provisiones que beneficiaban a grandes editores, gestores de derechos y de noticias, la crítica sobre la Directiva se acrecentó. Las dos provisiones más perjudiciales, los artículos 11 y 13, se han mantenido a pesar de las críticas y ahora forman parte del texto final que el Parlamento y el Consejo europeos cerraron en febrero de 2019. Aunque se hayan incluido algunos elementos interesantes en el paquete de la reforma, es imposible que Wikimedia apoye un texto que incluya esos dos artículos. Como etapa final, la Directiva del copyright de la Unión Europea volverá al Parlamento esta primavera para una última vocación.

A pesar de las exclusiones, la reforma supone una pérdida importante para el conocimiento libre

El artículo 11 (que está dirigido a agregadores de noticias, pero tiene un alcance mucho más amplio) requerirá que se generen y utilicen licencias para prácticamente todo uso en línea de contenido sobre noticias, con algunas excepciones.Esto significa que los sitios web que agregan, organizan o interpretan noticias no podrán mostrar fragmentos junto a los artículos, dificultando en gran manera a los usuarios la búsqueda de información online.
Afortunadamente, el artículo 11 incluye al menos algunas excepciones para particulares, usos sin ánimo de lucro, “palabras individuales” o “extractos muy cortos”.
Sin embargo, al hacer más difícil la obtención de información en línea, el artículo 11 afecta a la capacidad de nuestra comunidad de personas voluntarias para mejorar Wikipedia, especialmente cuando se trate de fuentes específicamente europeas.

El artículo 13 impondrá que las plataformas sean las responsables cuando cualquiera cargue contenido que infrinja el copyright, salvo que cumplan una serie de requisitos rigurosos.
La disposición requiere que los sitios web se esfuercen “al máximo” para obtener autorización para todo el contenido que publiquen, así como para eliminar el que infrinja derechos e impedir la reiteración de las cargas inadecuadas.
Estas tareas son arduas para cualquier plataforma que permita cargar contenidos a una gran cantidad de personas usuarias por lo que solo las más sofisticadas y potentes serán capaces de desarrollar por sí mismas la tecnología necesaria para aplicar estas reglas.
Si los sitios web cumplen estrictamente estos requisitos se disminuirá dramáticamente la diversidad de contenidos accesibles en línea , ya que supone la implantación de un sistema para la protección del copyright a través de filtros de contenidos que pueden conducir a un exceso de eliminación de contenidos por miedo a la responsabilidad o por falsos positivos.
Si el contenido fuera de Wikipedia se reduce, en igual medida ocurrirá con la profundidad, la exactitud y la calidad del contenido de Wikipedia. Confiamos en el mundo exterior (más allá de los proyectos Wikimedia) para la construcción de nuestra enciclopedia colaborativa, por lo tanto lo que afecta al ecosistema de Internet en su totalidad afecta a Wikipedia, al margen de las exclusiones legales directas.

No obstante, en vista de la lucha a la que nos hemos enfrentado, la comunidad del conocimiento libre puede estar orgullosa del impacto que ha tenido en la reforma.
El texto actual incluye una amplia excepción para la extracción de datos y textos; una salvaguarda para la digitalización de las obras en dominio público; una disposición para obras “out-of-commerce” (fuera de comercio) que permitirá que el patrimonio cultural sea más accesible en línea; y una exclusión que intenta limitar el efecto perjudicial del empobrecimiento de los textos para proyectos no comerciales.

Estas medidas son francamente positivas y están en la línea de lo que originalmente se pretendía que la reforma aportara: la adaptación de una legislación centenaria al futuro (y presente) digital al que estamos haciendo frente.
También nos recuerdan con pesar que el resto de esta reforma no muestra esta visión de futuro.

La clave: el conocimiento libre va más allá de Wikipedia

Nos preguntarán por qué no nos satisface esta reforma si ciertos proyectos no comerciales quedan excluidos y podemos incluso destacar algunas mejoras para el dominio público.
Pues bien, las medidas propuestas no hacen que esta sea una reforma buena o equilibrada.
A pesar de algunas buenas intenciones, la inclusión absolutamente perjudicial de los artículos 11 y 13 significa que los principios fundamentales del conocimiento compartido caen por tierra: en la práctica tanto las personas usuarias tendrán que probar que tienen permiso para compartir conocimiento antes de que se les permita cargarlo en una plataforma.
La Directiva del copyright de la Unión Europea prevé una infraestructura técnica y legal que trata el contenido generado por usuarios como sospechoso mientras no esté aprobado legalmente. No podemos apoyar esto —es mejor no tener ninguna reforma que tener una que incluya estas provisiones tóxicas.

Habrá una votación final sí-no sobre la Directiva en el Parlamento y tendrá lugar en marzo.
Esta votación será la última oportunidad para la comunidad de Wikimedia en Europa le diga al Parlamento Europeo que rechaza una reforma de derechos de autoría que facilite excepciones a la comunidad abierta sin considerar del ecosistema de Internet en su totalidad.
En el punto actual de este proceso legislativo, se ha superado ya el momento de las enmiendas y negociaciones. El Parlamento Europeo debería rechazar la reforma en su conjunto.
Con un texto así de polémico y muchos parlamentarios europeos mirando a la reelección en mayo, sería prudente rechazar la propuesta tal como está y continuar trabajando en una solución con la nueva legislatura.

No es demasiado tarde para que Europa goce de una reforma positiva del copyright, pero pronto podría serlo.
Por ello nuestros afiliados en Europa están organizando a sus comunidades para pasar a la acción. Descubre más sobre sus avances.

Elena Sanz nos cuenta cómo fue Iberoconf 2019

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Imagen de Carlos Figueroa Rojas con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

Wikimedia se mueve. Wikipedia crece y crece. Wikidata despunta. Commons rebosa. El “movimiento” global se transforma, trabaja la autocrítica, mira a su alrededor para aprender de lo que hacen otros: no es fácil gestionar un ente flexible pero caótico; entusiasta pero irregular; lleno de expertos y aprendices; colaborativo pero endogámico…  Si se ha trabajado en cualquier entidad gestionada mayormente con voluntarios, se sabe de la dificultad de sacar proyectos adelante, incluso los más simples. Y sin embargo, se mueve

Cada vez que tengo ocasión de participar en algún wikievento al que asisten voluntarios y empleados de nuestro wikimundo, me quedo impresionada. A mí me encanta utilizar mi tiempo para colaborar, de una u otra forma, pero veo tantas personas cuya dedicación es constante, duradera, casi profesional… que realmente me llega al alma.

Este mes de febrero nos hemos reunido unos días en Santiago de Chile unas 40 personas procedentes de Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Argentina, México, Italia, Portugal, España y, por supuesto, Chile, con la idea de ir estructurando poco a poco la colaboración entre países iberoamericanos No cabe duda de que el contexto sociocultural de uno y otro lado del Atlántico es radicalmente diferente, pero aún así parece claro que el idioma ayuda a mejorar el intercambio de experiencias y saber hacer.

Hemos escuchado a Wikimedia Argentina exponernos la importancia del contexto del Global South a la hora de plantear proyectos y seguir su evolución.  También nos explicaron su #WikipediaenDebate, surgido en una coyuntura de crisis en los medios que menoscaban su credibilidad notablemente. Cuentan con la colaboración de “Chequeado” para fact checking,  y difunden su forma de hacer en un entorno social aquejado de los males que brotan como malas hierbas de la semilla de las noticias falsas.

También diseñan e imparten talleres para periodistas, de forma que estos se vuelvan aliados del movimiento en nuestra lucha contra las diferentes brechas existentes en Wikipedia, por ejemplo.

Realizamos un taller práctico en el que tuvimos que diseñar un plan en una hipotética situación de interrupción gubernamental de la conexión a Internet, que nos hizo dar vueltas a nuestra imaginación… ¡cuánto nos cuesta hacernos a la idea de un mundo sin la red de redes! Pero todos sabemos que no es algo tan lejano…

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Imagen de Carlos Figueroa Rojas con licnecia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

También nos hablaron de posibles implicaciones legales en diferentes países, desde  el área Legal de la Fundación. Asuntos como la nueva ley europea de Copyright, la posibilidad de que se imponga el uso de filtros previos a la información online y otras amenazas que se ciernen sobre nuestros derechos a la información.  

Hemos podido conocer de primera mano la situación de wikimedistas que viven en países con un contexto político delicado como el de  Venezuela, donde los voluntarios ponen cuerpo y mente en la defensa de los derechos digitales y la información rigurosa.

Hemos aprendido sobre estrategias comunicativas para organizaciones culturales, de boca de profesionales como Virginia, de Wikimedia España, o Vladimir Garay, de Derechos Digitales. Incluso hicimos nuestros pinitos  intentando poner en práctica en equipos (plurinacionales y multilingües, a veces) algunas ideas surgidas tras el debate.

Es inspirador ver a países pequeños, con pocas personas participando en la labor, que van consiguiendo motivar a su entorno para aprender y aportar su tiempo y esfuerzo a diversificar el contenido de los proyectos y así visibilizar aspectos que de otra manera quedarían escondidos.

Nos unimos en la lucha contra las brechas, no solo las de género, y líderes naturales como Carmen Alcázar de Wikimedia México, se ponen el mundo por montera y organizan actividades, una tras otra, con el fin de mejorar los proyectos Wikimedia.

Hemos debatido sobre el modo de abordar la ausencia o escasa presencia de las lenguas indígenas en los proyectos Wikimedia, sin caer en paternalismo. No se puede olvidar que hay cientos de lenguas y miles de personas que no tienen representación ni en Wikipedia ni en casi ningún lugar, ni online ni offline.

Hemos abordado el delicado tema de la diversidad de género y cómo incrementar y fomentar su acercamiento, de cara a poder normalizar identidades, historias, experiencias.

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Imagen de Carlos Figueroa Rojas con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

Lo único más fascinante que percibir todo el trabajo que se vuelca en este llamado Movimiento Wikimedia es ser conscientes de todo lo que queda por hacer… Imagina un mundo en que todas las personas tengan acceso a todo el conocimiento.  

Elena Sanz
Secretaria y representante de WMES en Iberoconf 2019

46 estrategias municipales para el empoderamiento digital

Estrategias para el empoderamiento digital en los municipios es un documento que impulsamos junto a otras 7 entidades sin ánimo de lucro en Valladolid para avanzar en la soberanía tecnológica a través de la implementación de políticas municipales concretas.

Las estrategias están divididas en 6 grandes áreas temáticas: Infraestructura y telecomunicaciones, software libre, política de datos, democratización de la tecnología, compra pública de dispositivos electrónicos y estándares libres. Entre otras, se pueden encontrar propuestas para la promoción del conocimiento desde la administración pública, la construcción de infraestructuras de telecomunicaciones más accesibles, el establecimiento de un plan de migración hacia tecnologías libres o el fomento de políticas de visibilización de la diversidad de género en el entorno digital.

Las propuestas, desarrolladas de forma colaborativa por parte de un equipo de expertas y de organizaciones especializadas en diferentes ámbitos de la tecnología pretenden ser una hoja de ruta para impulsar el empoderamiento digital del Ayuntamiento de Valladolid (ciudad en la que Wikimedia España tiene su sede y domicilio fiscal) y de su ciudadanía. La idea, que surge en el contexto de la ciudad de Barcelona gracias a apoderamentdigital.cat, se ha replicado e impulsado en Valladolid por el laboratorio de investigación y creación de arte digital y cultura libre bit:LAV, el ccVAD Festival de Cine Craetive Commons de Valladolid, el Grupo de Investigación de la Universidad de Valladolid GRECO, los colectivos Akelarre Ciberfeminista, Pucelabits y Cylicon Valley, así como las organizaciones Mozilla Hispano y Wikimedia España.

El objetivo es que estas propuestas sean incorporadas en los programas electorales de las candidaturas que concurren a las próximas Elecciones Municipales de mayo de 2019. Además, las propuestas son aplicables más allá del ámbito municipal y podrían ser adoptadas por cualquier otra entidad o administración. Los materiales están disponibles bajo una licencia CCO para que otras comunidades locales impulsen la iniciativa en sus territorios.