La edición 2019 del concurso fotográfico Wiki Loves Earth ya está aquí

Amanecer en la Bahía del Fangar
Imagen de Agustí Descarrega con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

Wikimedia España organiza la quinta su quinta edición del concurso fotográfico Wiki Loves Earth, centrado en documentar y poner en valor los espacios naturales protegidos. Y este año lo hace en colaboración con Wikimedia Portugal, con una edición conjunta e internacional desde su primera fase. El concurso tiene como objetivo recopilar imágenes con licencia libre para ilustrar contenidos de Wikipedia, ser reutilizados en otras plataformas y potenciar la presencia global y libre del patrimonio natural en Internet.

Se trata de compartir fotografías originales, tomadas durante el concurso o con anterioridad, entre el 1 y el 31 de mayo de 2019. Para participar, basta con abrir una cuenta en Wikimedia Commons y subir las imágenes siguiendo los pasos descritos en la página del concurso.

Un jurado formado por Béria Lima de Rodríguez, Santiago Navarro, Cori Fernández Vázquez, Diogo Espregueira Themudo y Marta R. Herrero otorgará varios premios que pueden consultarse en la página del concurso. Además, las diez mejores fotografías de espacios naturales españoles y las diez mejores fotografías de espacios naturales portugueses pasarán a participar en la segunda fase internacional del concurso, pudiendo conseguir premios adicionales.

Barranco da loba 2
Imagen de Artabros89 con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

El listado completo, con información complementaria y un mapa por área, está disponible aquí para España y aquí para Portugal.

Wiki Loves Earth se organizó por primera vez en 2013 en Ucrania, donde los participantes subieron más de 11 000 imágenes. Las fotografías finalistas en esta última edición de 2018 en España pueden consultarse aquí.

Descubre el patrimonio natural, sube tus fotos y ayuda a mejorar los contenidos de Wikimedia Commons y Wikipedia.

Así fue la primera wiki-vez de Florencia Claes en Berlín

Wikimedia Summit 2019 - Group photo 4
Imagen de Jason Krüger for Wikimedia Deutschland e.V. con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

En la vida de cualquier wikipedista hay muchas “primeras veces”: la primera vez que editas, la primera vez que publicas un artículo hecho por ti, la primera vez que te borran, la primera vez que discutes… Si hablamos de wikiMedistas, también hay primeras veces: la primera vez que accedes a Meta; la primera vez que eres consciente de que en el mundo hay más como, tú con los mismos intereses; la primera vez que alguien te dicen “está en Meta”, la primera vez que te das cuenta que TODO está en Meta pero que no eres capaz de encontrarlo… También  hay una primera que siempre será un antes y un después, al menos para mí: El Wikimedia Summit de Berlín y encontrarme con docenas de wikimedistas de todo el mundo para hablar de wiki-cosas y tratar de armar nuestro futuro. Es algo que no olvidaré en la vida.

Nunca había estado con tantos wikipedistas. Nunca pensé que conocería tal diversidad de personas; con intereses tan diferentes, pero que a la vez compartimos el mismo objetivo: el conocimiento libre. Wikimedia es gente generosa. Pero vamos al grano, ¿qué fuimos a hacer a Berlín? ¿Para qué fui yo? ¿Qué descubrí? ¿Y ahora, qué?

El Summit de Berlín es un encuentro anual, antes conocido como Wikimedia Conference, en el que se piensa sobre los objetivos y estrategias para el futuro del Movimiento Wikimedia. Resulta que en 2015 se empezó a establecer una nueva estrategia global para el Movimiento. ¿Y qué es esto? Es pensar cómo será el futuro y cómo podemos adelantarnos y seguir siendo un referente en conocimiento libre. Una estrategia es una hoja de ruta a seguir, para alcanzar objetivos. Nuestra dirección estratégica se resume en esta frase: “para el 2030, Wikimedia se convertirá en la infraestructura esencial del ecosistema del conocimiento libre y cualquiera que comparta nuestra visión podrá unirse a nuestra comunidad”

Pero… ¿cómo decidir cómo hacerlo si somos tantas personas y tan diversas? Con ese fin, en 2017 se establecieron grupos de trabajo para pensar en los puntos clave de esta dirección estratégica. Los ya famosos working groups (WG o grupos de trabajo) son nueve y tienen como objetivo pensar en las necesidades estructurales que tiene el Movimiento en diferentes áreas transversales. Desde 2018, después de Wikimania en Cape Town, se pusieron las pilas de una forma increíble: integrantes de diferentes capítulos, grupos de usuarios, etc., se postularon para formar parte de esos WG que trabajarían en las nueve áreas estratégicas. La idea era que pensaran qué necesita el Movimiento y, en definitiva, establecer hojas de ruta, recomendaciones y acciones para que, a su vez, el resto del Movimiento las estudiara y siguiese aportando ideas.

A Berlín fuimos básicamente dos tipos de wikimedistas: quienes pertenecen a los WG y quienes no. Las personas que integran los WG fueron explicar sus trabajos, ponerse cara -ya que cada cual proviene de una parte diferente del mundo, con características muy diversas-, y a seguir trabajando en colectivo. Algo hermoso para mí fue ver esos abrazos de gente que se conocía por primera vez, que se abrazaban como amigos de toda la vida, que habían estado durante meses hablando, escribiendo y pensando juntos, muchos de ellos sin conocerse. Quienes no pertenecemos a un WG, mi caso, fuimos a aportar otros puntos de vista y a representar a nuestras organizaciones. Llegué habiéndome “empollado” todos los escritos resultantes de los grupos, denominados scoping documents, para poder hablar con ellos el mismo idioma.

Debo reconocer que mi primer día fui como pollo sin cabeza, de un lado hacia el otro, buscando acreditación, mirando horarios, tratando de entender en profundidad qué había ido yo a hacer allí y poniendo cara a esos nombres de usuarios que suelo ver en la red desde hace tantos años. En medio de esta creciente angustia, todo el tiempo pensaba “¿y qué voy a contar en Wikimedia España cuando vuelva? ¡Por Dios! ¡Tengo una misión que cumplir y no entiendo nada!

La organización del evento fue muy buena. Las acreditaciones, las zonas para trabajar, los espacios de comida, la mesa de dulces… Cada wikimedista debía llevar dulces típicos de su región. Yo llevé turrón ¡vaya complicación fue encontrar turrón en marzo! Las dinámicas pensadas desde la organización para romper el hielo fueron muy buenas, y creo que ayudaron mucho a la integración de personas tan diversas.

Durante los 3 días que estuvimos trabajando, hubo momentos en que nos reunimos en plenario y otros en que los WG trabajaban solos mientras el resto hacíamos otra cosa. Lo mejor: cuando los WG nos contaron cosas y el resto aportó enfoques nuevos. Eché en falta más de estos momentos. No es lo mismo leer Meta a que te cuenten en persona y poder debatir y entender el origen de cada propuesta.

Había una preocupación compartida: ¿y ahora qué? ¿Cómo le cuento a mi organización lo que hicimos aquí? ¿Cómo sigue todo esto? Pues ahora la comunidad debe hacer aportaciones a cada área temática. Estas aportaciones serán recogidas y elaboradas por los WG y la Fundación y se mostrarán en la próxima Wikimania de Estocolmo junto con las recomendaciones de cada grupo.

De las cosas que recuerdo como más importantes y a la vez como resultado de las charlas, puedo destacar los debates con respecto al uso de la lengua. Ha quedado claro que necesitamos traducir todos estos procesos a las lenguas locales y a la vez, poder tener debates multilingües. No es fácil transmitir en tu segunda lengua pensamientos tan profundos y abstractos. Otro gran tema fue que diferenciamos claramente dos tipos de wikimedistas: quienes además de editar participan en dinámicas del movimiento relacionándose y estableciendo sinergias, y quienes sólo editan o contribuyen a proyectos como Wikipedia. Una pregunta común fue ¿cómo transmitir lo que hablamos allí a ese último grupo, muchas veces desconocido, de editores no relacionales? ¿Cómo conseguir que se involucren en esta estrategia conjunta? Hablamos de la necesidad de adquirir competencias comunicativas y de relaciones interpersonales.

Board's member Training 2019 at WMDE
Imagen de Florenciac con licencia CC BY-SA 3.0, desde Wikimedia Commons

Después del Summit, tuve la suerte de poder participar en un entrenamiento para miembros de junta directiva. Aquí ya éramos bastantes menos, sólo 8 integrantes liderados por Frans Grijzenhout (presidente de WMNL)  y Tim Moritz Hector (ex presidente de WMDE). Aquí, además de compartir las propias experiencias como miembros de junta ante las decisiones y el ajuste a la estrategia, aprendimos diferentes técnicas y herramientas de gestión. Cómo pedir las cosas, cómo discernir lo importante de lo prioritario, cómo aplicar la asertividad y cómo relacionarnos con el personal de nuestras organizaciones y la comunidad.

Tras esta experiencia, creo que todas las personas que son wikimedistas deben participar de estos encuentros al menos una vez en la vida. Pasar tiempo con la gente que conocí en Berlín me hizo tomar conciencia de la importancia del Movimiento, de lo grandes que somos haciendo cada cual un poquito. El océano se compone de gotas, pero las gotas no siempre se conocen entre sí. El Summit fue un mar de ideas.

 

Florencia Claes
Integrante de Junta Directiva y representante de WMES en Wikimedia Summit 2019

Nuevo Reglamento de la Unión Europea amenaza Internet (otra vez)

Fog surrounding standing man
Imagen de Todd Quackenbush con licencia CC0, desde Wikimedia Commons

El Parlamento Europeo votará un nuevo Reglamento que tiene por objetivo prevenir la difusión de contenidos terroristas en línea y corre el riesgo de repetir muchos de los errores asociados con la recientemente aprobada directiva sobre derechos de autoría. La votación se realizará en el pleno del 17 de abril y en ella se preven soluciones tecnológicas para un problema complejo que podrían causar un daño significativo a los derechos digitales de quienes habitan la red. La propuesta incluye una serie de reglas preceptivas que crearán marcos para la censura y que potencialmente dañarán documentación importante sobre terrorismo en línea. Además, de aprobarse esta medidas, se consagraría el poder de las entidades privadas sobre el derecho de las personas a discutir y debatir sus ideas en Internet.

Anna Mazgal, EU Policy Adviser en Wikimedia Germany, y Jan Gerlach, Senior Public Policy Manager en la Fundación Wikimedia han elaborado cuatro recomendaciones de cara a la votación para dar forma a esta propuesta, promoviendo tanto sus objetivos como la rendición de cuentas y la protección de los derechos digitales de la ciudadanía europea:

1. Dejar de tratar a Internet como una plataforma gigante de redes sociales privadas.

De acuerdo con el borrador del Reglamento, cualquier plataforma que contenga contenido de terceros, desde redes sociales a proyectos Wikimedia como Wikipedia y, potencialmente, servicios de alojamiento de archivos privados, deberá describir cómo trata el contenido que pueda estar relacionado con terrorismo en sus términos de servicio. Las personas pueden hablar sobre terrorismo de diferentes formas y con diferentes propósitos, tales como la investigación, la sensibilización y los informes exhaustivos. La regulación obligaría a las plataformas a decidir cuál es y cuál no es una forma aceptable y legal de tener estas conversaciones.

Es peligroso que la ley refleje el enfoque de los sitios web para frenar el contenido ilegal mediante la aplicación de sus términos de servicio. El reglamento propuesto obligaría a todas las plataformas a actuar de manera similar, independientemente del contenido que alberguen o de su modelo operativo. Eso incluye a Wikipedia, donde la implantación de un conjunto riguroso de políticas como las propuestas puede interferir con el sólido y eficaz sistema de resolución de disputas sobre contenido de la enciclopedia libre, que en la actualidad se hace de manera transparente y consensuada por la comunidad que la escribe.

En cambio, lo que debería hacer esta norma es definir claramente qué es contenido terrorista ilegal y dejar a los proveedores de servicios de alojamiento poco espacio para la interpretación.

2. Que los tribunales decidan, no las máquinas.

De manera similar a la nueva directiva de derechos de autoría, el reglamento contempla el uso de herramientas automatizadas para detectar, identificar y deshabilitar de manera proactiva el acceso a contenido terrorista en línea. Decidir qué es y qué no es una expresión que condona el terrorismo es un asunto complicado y el contexto es crucial para decidir si el contenido es ilegal según las leyes antiterroristas. Tales decisiones deben ser tomadas por los tribunales, no por algoritmos que pueden o no estar sujetos a la supervisión humana.

Cuando la aplicación de la ley se basa en el código, el código se convierte en la ley. Esto se contrapone con la manera en la que funcionan nuestros proyectos de conocimiento libre, con una deliberación comunitaria, vibrante y abierta sobre lo que debería tener su lugar en Wikipedia y lo que no debería tenerlo. La moderación del contenido de las plataformas debe basarse en un marco adecuado que incluya a personas bien preparadas para ello, no solo a máquinas.

3. No trastocar los principios de la libre expresión.

La libertad de expresión es un derecho que solo puede ejercerse mediante la práctica de expresar los pensamientos, ideas u opiniones propias. Los límites solo se aplican cuando esa expresión se considera inaceptable. El filtrado de contenido funciona exactamente en las premisas opuestas: una expresión podrá sofocarse prematuramente, antes de que tenga la oportunidad de ser escuchada y evaluada.

Cualquier referencia a medidas que puedan conducir a un filtrado proactivo de contenido debe eliminarse de la propuesta. Los filtros de carga revocan la jurisprudencia y las prácticas legales en todas las jurisdicciones que reconocen la libertad de expresión como un derecho humano. Operan en secreto y sus decisiones están envueltas en secretos comerciales de las compañías que los dirigen. Confiar en estas tecnologías puede detener algunas de las comunicaciones sobre terrorismo que no queremos, pero no vale la pena si el coste es socavar los cimientos de la libre expresión. Hay otras maneras de hacerlo.

4. No obligar a los sitios web a eliminar contenido legal.

La propuesta prevé que, además de las órdenes de eliminación de contenido, la autoridad competente pueda emitir una referencia para solicitar a un sitio web que verifique si el contenido viola sus términos de servicio. Las plataformas se enfrentarán a sanciones si no abordan rápidamente estas referencias, lo que crea un fuerte incentivo para actuar de forma no transparente y eliminar preventivamente cualquier contenido susceptible de revisión, aunque sea legal.

Esta medida debe ser eliminada del texto. Son las autoridades encargadas de abordar el contenido terrorista quienes deberían de estar obligadas a centrarse en los casos en que el contexto terrorista es evidente y emitir una orden para eliminarlo. La legislación deben dejar espacio para que los casos que no son evidentes se debatan en un marco de libertad de expresión aceptable.

Pensamos que proporcionar una exclusión para el contenido difundido con fines educativos, artísticos, periodísticos o de investigación es una buena idea. Sin embargo, si la difusión del contenido terrorista no necesita ser intencional para ser eliminada (activistas utilizan la difusión como manera de pedir ayuda e instigar la investigación de actividades terroristas), es posible que una gran cantidad de información importante quede atrapada en una oleada de bloqueos y retiradas de contenido. Esperamos que el Parlamento Europeo esté a la altura de las circunstancias. Desde Wikimedia, continuaremos monitoreando el proceso legislativo y seguiremos trabajando en nuestro compromiso con la defensa y la promoción del conocimiento libre.

 

El Parlamento Europeo aprueba la nueva directiva sobre derechos de autoría

European Parliament Strasbourg Hemicycle - Diliff
Imagen de Diliff con licencia CC BY-SA 3.0, desde Wikimedia Commons

El martes 26 de marzo el Parlamento Europeo aprobó la nueva directiva sobre derechos de autoría, incluyendo algunas medidas controvertidas que afectarán a la manera en la que se construye conocimiento libre y compartido en la red. La propuesta obtuvo 348 votos a favor, 274 en contra y 36 abstenciones. Esta fue la votación final, tras años de debates, revisiones y, recientemente, protestas de la sociedad civil contra la directiva en las calles de algunas ciudades europeas como Barcelona o Berlín.

Desde Wikimedia ya habíamos expresado nuestra preocupación ante la reforma y pensamos que este resultado tendrá un fuerte impacto en Internet en los próximos años. Los artículos 15 y 17 (anteriormente 11 y 13) entrarán en vigor en toda la Unión Europea y tendrán repercusiones directas en todas las actividades en línea.

Se limitará la posibilidad de compartir noticias en la red

El artículo 15 requerirá que muchos sitios web compren licencias para seguir utilizando el contenido sobre noticias que muestran en la actualidad. Como resultado, puede que muchas de esas páginas dejen de ofrecer ese tipo de servicio. En lo que respecta a Wikipedia y sus proyectos hermanos, se ha previsto una limitación, que permitiría compartir lo que se han denominado “extractos muy cortos”, pero pensamos que esto no es suficiente. Hay que entender que Wikipedia es una fuente de información secundaría, y que se basa en señalar fuentes externas. Tenemos este tipo de referencias extensas en cualquiera de nuestros artículos. Esto facilita que las personas que leen Wikipedia puedan verificar la credibilidad de nuestro contenido. El problema es que no está claro si nota al pie será considerada como un “extracto muy corto”. No poder ofrecer esa información de manera transparente y verificable afectará a las personas voluntarias que editan Wikipedia, que encontrarán mayores trabas para mejorar el contenido de Wikipedia, especialmente cuando se trate de fuentes de información específicamente europeas. Pensamos que este artículo dificulta en gran medida la búsqueda de información online y dificulta también nuestra misión de hacer el conocimiento accesible a cualquier persona, dentro y fuera de Wikipedia.

Se impondrán sistemas de filtrado automático de contenidos

El artículo 17 introducirá un nuevo régimen de responsabilidad en toda la Unión Europea, según el cual se podrá demandar los sitios web por las violaciones de derechos de autoría que hagan sus contribuidores. Esto fomentara que los sitios web filtren todas las cargas de contenido, erosionando las excepciones y limitaciones esenciales de los derechos de autoría al hacer que sean las propias plataformas y sus algoritmos de inteligencia artificial quienes juzguen lo que es una infracción y lo que no lo es. La mayoría de los sitios web requerirán a sus contribuidores que demuestren la legalidad del contenido que suben antes de que se les permita compartirlo. Esto hará, en primer lugar, que sea más difícil acceder a materiales diversos en Internet. En el caso de Wikipedia la consecuencia directa será que las personas que construyen la enciclopedia con sus aportaciones voluntarias tendrán que trabajar más duro y los contenidos de Wikipedia se verán afectados porque no somos un ente aislado. Existe una excepción para Wikipedia, sí. Pero si el contenido fuera de Wikipedia se reduce, en igual medida ocurrirá con la profundidad, la exactitud y la calidad del contenido de esta. El antes conocido como artículo 13, ahora 17, prevé una infraestructura técnica y legal que trata el contenido generado por las personas que habitan la red como sospechoso mientras no se diga lo contrario.

Aún así, hay elementos para celebrar en la nueva directiva

Una nueva salvaguarda para el dominio público garantizará que las reproducciones fieles de obras de dominio público permanezcan sin derechos de autoría, incluso cuando se digitalicen y las organizaciones de investigación o instituciones de patrimonio cultural podrán participar en la extracción de textos y datos sobre las obras a las que tienen acceso legal.

Aunque el resultado de la votación en el Parlamento Europeo es decepcionante la lucha no ha terminado. El impacto de la directiva se determinará con la forma en que cada Estado Miembro decida implementarla. Esta transposición nacional deberá de realizarse en los próximos dos años, y presenta una oportunidad para que la ciudadanía europea se pronuncie de nuevo y de manera proactiva con sus responsables políticos para pedirles que garanticen los derechos de autoría de su estado a la vez que protegen la libertad de expresión en la red, el derecho a participar en la construcción del conocimiento y los derechos digitales.

Durante la jornada previa a la votación nuestra directora de comunicación Virginia Díez participó en un debate en el Parlamento Europeo, moderado por la eurodiputada Lola Sánchez. Lo hizo junto a los siguientes representantes de otras organizaciones sin ánimo de lucro que también defiende los derechos digitales: Diego Naranjo (EDRi), Yolanda Quintana (PDLi) y David Bravo.

Aunque los artículos 15 y 17 permanecen en la regulación, ya estamos trabajando para garantizar que se implementen de una manera segura y que sean interpretados de la mejor manera posible en la legislación estatal. Es decepcionante que, al final, la mayoría de representantes en el Parlamento Europeo decidieran no escuchar a las millones de personas y decenas de organizaciones por los derechos humanos en Europa que han manifestado su preocupación por la dirección que había tomado directiva. Seguiremos velando por el conocimiento libre e informando sobre la evolución de la transposición en futuros posts en este blog.

No apoyamos la Directiva del copyright de la Unión Europea en su forma actual. Lee por qué tú tampoco deberías.

Eiffel Tower through shattered glass
Imagen de Eutouring con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

Artículo original de Allison Davenport (Fundación Wikimedia).

El texto final de la Directiva del copyright para el mercado único digital afectará negativamente al acceso al conocimiento y beneficiará indebidamente a las corporaciones y grandes organizaciones que gestionan los derechos de autoría. A pesar de las exclusiones introducidas en el texto, Wikimedia no puede apoyar una reforma que, desde su base, está destinada a controlar radicalmente la información que se comparte online.

Tras un largo proceso legislativo, el texto final de la Directiva del copyright de la UE fue consolidado a finales de febrero cuando las negociaciones a tres bandas entre la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea llegaron a su fin.
Ahora que el texto final está disponible, esperando solo a los resultados de una votación sí-no en el Parlamento para su puesta en vigor, el Movimiento Wikimedia no puede apoyar la reforma tal y como es. Estas son las razones.

La evolución del texto de la Directiva

Durante los últimos años, nos hemos manifestado en contra de las partes problemáticas de la propuesta de Directiva del Copyright de la Unión Europea.  Inicialmente, teníamos esperanza.
Nuestra comunidad era partidaria de la reforma, y se puso en contacto con la Comisión Europea antes de que la directiva fuera propuesta, también con MEPS y representantes de los Estados Miembro para transmitir lo que esperaban encontrar en la nueva regulación. Entre otras peticiones, se pedía una amplia excepción para la libertad de panorama, de modo que los fotógrafos puedan tomar libremente fotografías de obras de arte y de edificios en la vía pública, y una mayor armonización de las reglas que afectan al dominio público, de modo que las reproducciones fieles de las obras en dominio público no generaran nuevos derechos.

Pese a ello, la Comisión presentó una propuesta unilateral y agregó elementos preocupantes a la directiva. Dado que la comunidad consideró sus sugerencias ignoradas en favor de las provisiones que beneficiaban a grandes editores, gestores de derechos y de noticias, la crítica sobre la Directiva se acrecentó. Las dos provisiones más perjudiciales, los artículos 11 y 13, se han mantenido a pesar de las críticas y ahora forman parte del texto final que el Parlamento y el Consejo europeos cerraron en febrero de 2019. Aunque se hayan incluido algunos elementos interesantes en el paquete de la reforma, es imposible que Wikimedia apoye un texto que incluya esos dos artículos. Como etapa final, la Directiva del copyright de la Unión Europea volverá al Parlamento esta primavera para una última vocación.

A pesar de las exclusiones, la reforma supone una pérdida importante para el conocimiento libre

El artículo 11 (que está dirigido a agregadores de noticias, pero tiene un alcance mucho más amplio) requerirá que se generen y utilicen licencias para prácticamente todo uso en línea de contenido sobre noticias, con algunas excepciones.Esto significa que los sitios web que agregan, organizan o interpretan noticias no podrán mostrar fragmentos junto a los artículos, dificultando en gran manera a los usuarios la búsqueda de información online.
Afortunadamente, el artículo 11 incluye al menos algunas excepciones para particulares, usos sin ánimo de lucro, “palabras individuales” o “extractos muy cortos”.
Sin embargo, al hacer más difícil la obtención de información en línea, el artículo 11 afecta a la capacidad de nuestra comunidad de personas voluntarias para mejorar Wikipedia, especialmente cuando se trate de fuentes específicamente europeas.

El artículo 13 impondrá que las plataformas sean las responsables cuando cualquiera cargue contenido que infrinja el copyright, salvo que cumplan una serie de requisitos rigurosos.
La disposición requiere que los sitios web se esfuercen “al máximo” para obtener autorización para todo el contenido que publiquen, así como para eliminar el que infrinja derechos e impedir la reiteración de las cargas inadecuadas.
Estas tareas son arduas para cualquier plataforma que permita cargar contenidos a una gran cantidad de personas usuarias por lo que solo las más sofisticadas y potentes serán capaces de desarrollar por sí mismas la tecnología necesaria para aplicar estas reglas.
Si los sitios web cumplen estrictamente estos requisitos se disminuirá dramáticamente la diversidad de contenidos accesibles en línea , ya que supone la implantación de un sistema para la protección del copyright a través de filtros de contenidos que pueden conducir a un exceso de eliminación de contenidos por miedo a la responsabilidad o por falsos positivos.
Si el contenido fuera de Wikipedia se reduce, en igual medida ocurrirá con la profundidad, la exactitud y la calidad del contenido de Wikipedia. Confiamos en el mundo exterior (más allá de los proyectos Wikimedia) para la construcción de nuestra enciclopedia colaborativa, por lo tanto lo que afecta al ecosistema de Internet en su totalidad afecta a Wikipedia, al margen de las exclusiones legales directas.

No obstante, en vista de la lucha a la que nos hemos enfrentado, la comunidad del conocimiento libre puede estar orgullosa del impacto que ha tenido en la reforma.
El texto actual incluye una amplia excepción para la extracción de datos y textos; una salvaguarda para la digitalización de las obras en dominio público; una disposición para obras “out-of-commerce” (fuera de comercio) que permitirá que el patrimonio cultural sea más accesible en línea; y una exclusión que intenta limitar el efecto perjudicial del empobrecimiento de los textos para proyectos no comerciales.

Estas medidas son francamente positivas y están en la línea de lo que originalmente se pretendía que la reforma aportara: la adaptación de una legislación centenaria al futuro (y presente) digital al que estamos haciendo frente.
También nos recuerdan con pesar que el resto de esta reforma no muestra esta visión de futuro.

La clave: el conocimiento libre va más allá de Wikipedia

Nos preguntarán por qué no nos satisface esta reforma si ciertos proyectos no comerciales quedan excluidos y podemos incluso destacar algunas mejoras para el dominio público.
Pues bien, las medidas propuestas no hacen que esta sea una reforma buena o equilibrada.
A pesar de algunas buenas intenciones, la inclusión absolutamente perjudicial de los artículos 11 y 13 significa que los principios fundamentales del conocimiento compartido caen por tierra: en la práctica tanto las personas usuarias tendrán que probar que tienen permiso para compartir conocimiento antes de que se les permita cargarlo en una plataforma.
La Directiva del copyright de la Unión Europea prevé una infraestructura técnica y legal que trata el contenido generado por usuarios como sospechoso mientras no esté aprobado legalmente. No podemos apoyar esto —es mejor no tener ninguna reforma que tener una que incluya estas provisiones tóxicas.

Habrá una votación final sí-no sobre la Directiva en el Parlamento y tendrá lugar en marzo.
Esta votación será la última oportunidad para la comunidad de Wikimedia en Europa le diga al Parlamento Europeo que rechaza una reforma de derechos de autoría que facilite excepciones a la comunidad abierta sin considerar del ecosistema de Internet en su totalidad.
En el punto actual de este proceso legislativo, se ha superado ya el momento de las enmiendas y negociaciones. El Parlamento Europeo debería rechazar la reforma en su conjunto.
Con un texto así de polémico y muchos parlamentarios europeos mirando a la reelección en mayo, sería prudente rechazar la propuesta tal como está y continuar trabajando en una solución con la nueva legislatura.

No es demasiado tarde para que Europa goce de una reforma positiva del copyright, pero pronto podría serlo.
Por ello nuestros afiliados en Europa están organizando a sus comunidades para pasar a la acción. Descubre más sobre sus avances.