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Sexto encuentro wikimedista de incidencia política en Bruselas y próximos pasos

BFBM June 2019 Lightning talk
Imagen de Bengt Oberger con licencia CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Versión en castellano

El primer fin de semana de junio se reunieron en Bruselas cerca de 20 personas representando a diferentes organizaciones afiliadas a la Fundación Wikimedia en la Unión Europea para  discutir y establecer medidas conjuntas de incidencia política para defender y promocionar el trabajo y los valores del movimiento Wikimedia. Esta fue la sexta edición del evento, de periodicidad anual, que coincidió con la reciente aprobación de la criticada nueva directiva de copyright de la UE, hecho que dejó un regusto amargo entre wikimedistas y activistas por una Internet libre. 

Una de las actividades centrales durante el evento fue un juego de rol donde se ejemplificó el proceso de creación, aprobación y consecución de las nuevas directivas. Se partía de una propuesta inicial de la Comisión Europea que  se pasa a un debate y modificación posterior, donde participan el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa. Precisamente, durante dichos estadios es donde actúan los grupos de lobby y activistas para influir en la redacción final de las propuestas. Si después del ir y venir no hay acuerdo entre Parlamento y Consejo, la Comisión asume la mediación para hacerlo posible mediante un trílogo a tres bandas. Al final, resulta un texto que será votado por el Parlamento, para después ser ratificado por el Consejo. Meses o años después la directiva que se aprobó ha de trasladarse mediante la modificación y adaptación de diferentes leyes en cada uno de los estados miembros. 

Tras compartir experiencias sobre las campañas que se organizaron antes de la aprobación de la directiva, la totalidad de participantes coincidimos en que para conseguir ganar apoyo social es vital contar con aliados con los que compartimos objetivos, al menos, en lo relativo a los derechos digitales y libertad de acceso a la información.

Hemos esbozado un plan de trabajo conjunto, entre Amical Wikimedia y Wikimedia España, para abordar futuras acciones relacionadas con esta transposición. Este pasa por la búsqueda de entidades con las que colaborar, contactos con partidos políticos y grupos parlamentarios, elaboración de propuestas, etc.

En ese proceso de adaptación en cada estado miembro, centrándonos por ejemplo en la recientemente aprobada directiva de copyright, uno de los retos sería minimizar aquellos aspectos más lesivos que se han introducido en el texto y evitar que pudieran afectar a excepciones ya existentes en nuestras leyes estatales, más favorables a los valores del conocimiento libre, como por el ejemplo en el ámbito de contenido educativo en algunos estados miembros. Por otro lado, al contrario, aquellas inclusiones que resultasen mejoras sustanciales respecto a la legislación estatal actual, habrán de ser promovidas, como pudiera ser el caso de las licencias colectivas de obras de archivos o museos.

Igualmente, aunque la directiva no lo contemple, cuando estratégicamente convenga, puede aprovecharse la ocasión de dicha translación a las leyes estatales para denunciar ciertas problemáticas, como es el caso de la falta de libertad de panorama en ciertos estados miembros, notablemente Francia e Italia, respecto a sus vecinos.

La discrepancia entre las diferentes leyes estatales y las directivas europeas originarias a las que se habían de adaptar puede verse, por ejemplo, en el sitio web  https://copyrightexceptions.eu para el caso concreto de la todavía anterior directiva de copyright.

Una vez pasada la directiva de copyright, a nivel europeo, la mayor preocupación ahora sería una nueva directiva sobre la prevención de contenido terrorista en línea o de incitación a la violencia o el odio. Más allá del debate sobre aquello que cabría definirse como terrorismo, odio o violencia, existe el temor de que algunos estados miembros puedan usar este marco legal para justificar la censura en Internet y, lo que es peor, que proveedores de contenido en Internet que operan internacionalmente puedan adoptar el criterio local más restrictivo y al final acaben censurando preventivamente contenido legítimo. Este último caso sería una circunstancia similar a los filtros de subida discutidos en la reciente directiva de copyright.

En la misma línea, también se aprobó recientemente una actualización de la directiva existente sobre la reutilización de datos desde instituciones públicas, que más allá de algunos puntos cuestionables, es considerada por la mayoría de defensores de los datos abiertos como un paso positivo.  Por otra parte, en el ámbito del acceso abierto en la publicación académica, el Plan S, impulsado por la Comisión Europea y de la mano de la asociación Science Europe, está prosiguiendo su camino, marcando entre sus recomendaciones que aquellos artículos que reciban financiación europea hayan de publicarse bajo licencia CC-BY (o CC-BY-SA o CC0 en su defecto), haciéndolos entonces plenamente compatibles con la Wikipedia, y reduciendo la confusión que se genera al importar en proyectos Wikimedia el uso de licencias CC no comerciales (por tanto, no compatibles). 

Finalmente, ya en el horizonte, el año que viene posiblemente, se prevé que se empezará a debatir una nueva directiva sobre comercio electrónico. Dicha legislación podría incorporar consideraciones de infraestructura y, por tanto, no cabe descartar que pudiera afectar a aspectos de hospedaje de la Wikipedia y sus proyectos hermanos.

Elena Sanz (Secretaria de Wikimedia España)
Toni Hermoso (Presidente de Amical Wikimedia)

BFBM June 2019 Preparations for role play
Imatge de Bengt Oberger amb llicència CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Versió en català

El primer cap de setmana de juny es van reunir a Brussel·les prop de 20 persones representants de les diferents organitzacions afiliades a la Fundació Wikimedia a la Unió Europea per a discutir i establir mesures conjuntes d’incidència política per a defensar i promocionar el treball i els valors del moviment Wikimedia. Aquesta va ser la sisena edició de l’esdeveniment, de periodicitat anual, que va coincidir amb la recent aprovació de la criticada nova directiva de copyright de la UE, fet que havia deixat un regust amarg entre viquimedistes i activistes per una Internet lliure.

Una de les activitats centrals durant l’esdeveniment va ser un joc de rol on es va exemplificar el procés de creació, aprovació i consecució de les noves directives. Es partia d’una proposta inicial de la Comissió Europea que es passa a un debat i modificació posterior, on participen el Parlament Europeu i el Consell d’Europa. Precisament, durant aquests estadis és on actuen els grups de lobby i activistes per a influir en la redacció final de les propostes. Si després de l’anar i venir no hi ha acord entre Parlament i Consell, la Comissió assumeix la mediació per a fer-ho possible mitjançant un trilog (o diàleg a tres bandes). Al final, en resulta un text que serà votat pel Parlament, per a després ser ratificat pel Consell. Mesos o anys després, la directiva que s’aprova ha de traslladar-se mitjançant la modificació i adaptació de diferents lleis en cadascun dels estats membres. 

Després de compartir experiències sobre les campanyes que es van organitzar abans de l’aprovació de la directiva, la totalitat de participants vam coincidir que per a aconseguir guanyar suport social és vital comptar amb aliats amb els quals compartim objectius, si més no, pel que fa als drets digitals i a la llibertat d’accés a la informació.

Hem esbossat un pla de treball conjunt, entre Amical Wikimedia i Wikimedia España, per a abordar futures accions relacionades amb aquesta transposició. Això passa per la cerca d’entitats amb què col·laborar, contactes amb partits polítics i grups parlamentaris, elaboració de propostes, etc.

En aquest procés d’adaptació a cada estat membre, centrant-nos per exemple en la recentment aprovada directiva de copyright, un dels reptes seria minimitzar aquells aspectes més lesius que s’hagin introduït en el text i evitar que poguessin afectar excepcions ja existents en les lleis estatals, més favorables als valors del coneixement lliure, com per l’exemple en l’àmbit de contingut educatiu en alguns estats membres. D’altra banda, al contrari, aquelles inclusions que resultessin en millores substancials respecte a la legislació estatal actual, haurien de ser promogudes, com pogués ser el cas de les llicències col·lectives d’obres d’arxius o museus.

Igualment, encara que la directiva no ho contempli, quan estratègicament convingui, pot aprofitar-se l’ocasió d’aquesta translació a les lleis estatals per a denunciar certes problemàtiques, com és el cas de la falta de llibertat de panorama en certs estats membres, notablement França i Itàlia, respecte als seus veïns.

La discrepància entre les diferents lleis estatals i les directives europees originàries a les quals s’havien d’adaptar pot veure’s, per exemple, en el lloc web https://copyrightexceptions.eu per al cas concret de l’encara anterior directiva de copyright.

Una vegada passada la directiva de copyright, a nivell europeu, la preocupació més gran ara seria una nova directiva sobre la prevenció de contingut terrorista en línia o d’incitació a la violència o l’odi.

Més enllà del debat sobre allò que caldria definir-se com a terrorisme, odi o violència, existeix el temor que alguns estats membres puguin fer servir aquest marc legal per a justificar la censura en Internet i, el que és pitjor, que proveïdors de contingut d’Internet que operen internacionalment puguin adoptar el criteri local més restrictiu i al final acabin censurant preventivament contingut legítim. Aquest últim cas seria una circumstància similar als filtres de pujada discutits en la recent directiva de copyright.

En la mateixa línia, també es va aprovar recentment una actualització de la directiva existent sobre la reutilització de dades des d’institucions públiques que, més enllà d’alguns punts qüestionables, és considerada per la majoria de defensors de les dades obertes com un pas positiu. D’altra banda, en l’àmbit de l’accés obert en la publicació acadèmica, el Pla S, impulsat per la Comissió Europea i de la mà de l’associació Science Europe, està prosseguint el seu camí, marcant entre les seves recomanacions que aquells articles que rebin finançament europeu hagin de publicar-se sota llicència CC-BY (o CC-BY-SA o CC0 en defecte d’això), fent-los llavors plenament compatibles amb la Viquipèdia, i reduint la confusió que es genera en importar en projectes Wikimedia l’ús de llicències CC no comercials (per tant, no compatibles). Finalment, ja en l’horitzó, l’any que ve possiblement, es preveu que es començarà a debatre una nova directiva sobre comerç electrònic. Aquesta legislació podria incorporar consideracions d’infraestructura i, per tant, no cal descartar que pogués afectar aspectes d’hostalatge de la Viquipèdia i els seus projectes germans.

Elena Sanz (Secretària de Wikimedia España)
Toni Hermoso (President d’Amical Wikimedia)

Nuevo Reglamento de la Unión Europea amenaza Internet (otra vez)

Fog surrounding standing man
Imagen de Todd Quackenbush con licencia CC0, desde Wikimedia Commons

El Parlamento Europeo votará un nuevo Reglamento que tiene por objetivo prevenir la difusión de contenidos terroristas en línea y corre el riesgo de repetir muchos de los errores asociados con la recientemente aprobada directiva sobre derechos de autoría. La votación se realizará en el pleno del 17 de abril y en ella se preven soluciones tecnológicas para un problema complejo que podrían causar un daño significativo a los derechos digitales de quienes habitan la red. La propuesta incluye una serie de reglas preceptivas que crearán marcos para la censura y que potencialmente dañarán documentación importante sobre terrorismo en línea. Además, de aprobarse esta medidas, se consagraría el poder de las entidades privadas sobre el derecho de las personas a discutir y debatir sus ideas en Internet.

Anna Mazgal, EU Policy Adviser en Wikimedia Germany, y Jan Gerlach, Senior Public Policy Manager en la Fundación Wikimedia han elaborado cuatro recomendaciones de cara a la votación para dar forma a esta propuesta, promoviendo tanto sus objetivos como la rendición de cuentas y la protección de los derechos digitales de la ciudadanía europea:

1. Dejar de tratar a Internet como una plataforma gigante de redes sociales privadas.

De acuerdo con el borrador del Reglamento, cualquier plataforma que contenga contenido de terceros, desde redes sociales a proyectos Wikimedia como Wikipedia y, potencialmente, servicios de alojamiento de archivos privados, deberá describir cómo trata el contenido que pueda estar relacionado con terrorismo en sus términos de servicio. Las personas pueden hablar sobre terrorismo de diferentes formas y con diferentes propósitos, tales como la investigación, la sensibilización y los informes exhaustivos. La regulación obligaría a las plataformas a decidir cuál es y cuál no es una forma aceptable y legal de tener estas conversaciones.

Es peligroso que la ley refleje el enfoque de los sitios web para frenar el contenido ilegal mediante la aplicación de sus términos de servicio. El reglamento propuesto obligaría a todas las plataformas a actuar de manera similar, independientemente del contenido que alberguen o de su modelo operativo. Eso incluye a Wikipedia, donde la implantación de un conjunto riguroso de políticas como las propuestas puede interferir con el sólido y eficaz sistema de resolución de disputas sobre contenido de la enciclopedia libre, que en la actualidad se hace de manera transparente y consensuada por la comunidad que la escribe.

En cambio, lo que debería hacer esta norma es definir claramente qué es contenido terrorista ilegal y dejar a los proveedores de servicios de alojamiento poco espacio para la interpretación.

2. Que los tribunales decidan, no las máquinas.

De manera similar a la nueva directiva de derechos de autoría, el reglamento contempla el uso de herramientas automatizadas para detectar, identificar y deshabilitar de manera proactiva el acceso a contenido terrorista en línea. Decidir qué es y qué no es una expresión que condona el terrorismo es un asunto complicado y el contexto es crucial para decidir si el contenido es ilegal según las leyes antiterroristas. Tales decisiones deben ser tomadas por los tribunales, no por algoritmos que pueden o no estar sujetos a la supervisión humana.

Cuando la aplicación de la ley se basa en el código, el código se convierte en la ley. Esto se contrapone con la manera en la que funcionan nuestros proyectos de conocimiento libre, con una deliberación comunitaria, vibrante y abierta sobre lo que debería tener su lugar en Wikipedia y lo que no debería tenerlo. La moderación del contenido de las plataformas debe basarse en un marco adecuado que incluya a personas bien preparadas para ello, no solo a máquinas.

3. No trastocar los principios de la libre expresión.

La libertad de expresión es un derecho que solo puede ejercerse mediante la práctica de expresar los pensamientos, ideas u opiniones propias. Los límites solo se aplican cuando esa expresión se considera inaceptable. El filtrado de contenido funciona exactamente en las premisas opuestas: una expresión podrá sofocarse prematuramente, antes de que tenga la oportunidad de ser escuchada y evaluada.

Cualquier referencia a medidas que puedan conducir a un filtrado proactivo de contenido debe eliminarse de la propuesta. Los filtros de carga revocan la jurisprudencia y las prácticas legales en todas las jurisdicciones que reconocen la libertad de expresión como un derecho humano. Operan en secreto y sus decisiones están envueltas en secretos comerciales de las compañías que los dirigen. Confiar en estas tecnologías puede detener algunas de las comunicaciones sobre terrorismo que no queremos, pero no vale la pena si el coste es socavar los cimientos de la libre expresión. Hay otras maneras de hacerlo.

4. No obligar a los sitios web a eliminar contenido legal.

La propuesta prevé que, además de las órdenes de eliminación de contenido, la autoridad competente pueda emitir una referencia para solicitar a un sitio web que verifique si el contenido viola sus términos de servicio. Las plataformas se enfrentarán a sanciones si no abordan rápidamente estas referencias, lo que crea un fuerte incentivo para actuar de forma no transparente y eliminar preventivamente cualquier contenido susceptible de revisión, aunque sea legal.

Esta medida debe ser eliminada del texto. Son las autoridades encargadas de abordar el contenido terrorista quienes deberían de estar obligadas a centrarse en los casos en que el contexto terrorista es evidente y emitir una orden para eliminarlo. La legislación deben dejar espacio para que los casos que no son evidentes se debatan en un marco de libertad de expresión aceptable.

Pensamos que proporcionar una exclusión para el contenido difundido con fines educativos, artísticos, periodísticos o de investigación es una buena idea. Sin embargo, si la difusión del contenido terrorista no necesita ser intencional para ser eliminada (activistas utilizan la difusión como manera de pedir ayuda e instigar la investigación de actividades terroristas), es posible que una gran cantidad de información importante quede atrapada en una oleada de bloqueos y retiradas de contenido. Esperamos que el Parlamento Europeo esté a la altura de las circunstancias. Desde Wikimedia, continuaremos monitoreando el proceso legislativo y seguiremos trabajando en nuestro compromiso con la defensa y la promoción del conocimiento libre.

 

No apoyamos la Directiva del copyright de la Unión Europea en su forma actual. Lee por qué tú tampoco deberías.

Eiffel Tower through shattered glass
Imagen de Eutouring con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

Artículo original de Allison Davenport (Fundación Wikimedia).

El texto final de la Directiva del copyright para el mercado único digital afectará negativamente al acceso al conocimiento y beneficiará indebidamente a las corporaciones y grandes organizaciones que gestionan los derechos de autoría. A pesar de las exclusiones introducidas en el texto, Wikimedia no puede apoyar una reforma que, desde su base, está destinada a controlar radicalmente la información que se comparte online.

Tras un largo proceso legislativo, el texto final de la Directiva del copyright de la UE fue consolidado a finales de febrero cuando las negociaciones a tres bandas entre la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea llegaron a su fin.
Ahora que el texto final está disponible, esperando solo a los resultados de una votación sí-no en el Parlamento para su puesta en vigor, el Movimiento Wikimedia no puede apoyar la reforma tal y como es. Estas son las razones.

La evolución del texto de la Directiva

Durante los últimos años, nos hemos manifestado en contra de las partes problemáticas de la propuesta de Directiva del Copyright de la Unión Europea.  Inicialmente, teníamos esperanza.
Nuestra comunidad era partidaria de la reforma, y se puso en contacto con la Comisión Europea antes de que la directiva fuera propuesta, también con MEPS y representantes de los Estados Miembro para transmitir lo que esperaban encontrar en la nueva regulación. Entre otras peticiones, se pedía una amplia excepción para la libertad de panorama, de modo que los fotógrafos puedan tomar libremente fotografías de obras de arte y de edificios en la vía pública, y una mayor armonización de las reglas que afectan al dominio público, de modo que las reproducciones fieles de las obras en dominio público no generaran nuevos derechos.

Pese a ello, la Comisión presentó una propuesta unilateral y agregó elementos preocupantes a la directiva. Dado que la comunidad consideró sus sugerencias ignoradas en favor de las provisiones que beneficiaban a grandes editores, gestores de derechos y de noticias, la crítica sobre la Directiva se acrecentó. Las dos provisiones más perjudiciales, los artículos 11 y 13, se han mantenido a pesar de las críticas y ahora forman parte del texto final que el Parlamento y el Consejo europeos cerraron en febrero de 2019. Aunque se hayan incluido algunos elementos interesantes en el paquete de la reforma, es imposible que Wikimedia apoye un texto que incluya esos dos artículos. Como etapa final, la Directiva del copyright de la Unión Europea volverá al Parlamento esta primavera para una última vocación.

A pesar de las exclusiones, la reforma supone una pérdida importante para el conocimiento libre

El artículo 11 (que está dirigido a agregadores de noticias, pero tiene un alcance mucho más amplio) requerirá que se generen y utilicen licencias para prácticamente todo uso en línea de contenido sobre noticias, con algunas excepciones.Esto significa que los sitios web que agregan, organizan o interpretan noticias no podrán mostrar fragmentos junto a los artículos, dificultando en gran manera a los usuarios la búsqueda de información online.
Afortunadamente, el artículo 11 incluye al menos algunas excepciones para particulares, usos sin ánimo de lucro, “palabras individuales” o “extractos muy cortos”.
Sin embargo, al hacer más difícil la obtención de información en línea, el artículo 11 afecta a la capacidad de nuestra comunidad de personas voluntarias para mejorar Wikipedia, especialmente cuando se trate de fuentes específicamente europeas.

El artículo 13 impondrá que las plataformas sean las responsables cuando cualquiera cargue contenido que infrinja el copyright, salvo que cumplan una serie de requisitos rigurosos.
La disposición requiere que los sitios web se esfuercen “al máximo” para obtener autorización para todo el contenido que publiquen, así como para eliminar el que infrinja derechos e impedir la reiteración de las cargas inadecuadas.
Estas tareas son arduas para cualquier plataforma que permita cargar contenidos a una gran cantidad de personas usuarias por lo que solo las más sofisticadas y potentes serán capaces de desarrollar por sí mismas la tecnología necesaria para aplicar estas reglas.
Si los sitios web cumplen estrictamente estos requisitos se disminuirá dramáticamente la diversidad de contenidos accesibles en línea , ya que supone la implantación de un sistema para la protección del copyright a través de filtros de contenidos que pueden conducir a un exceso de eliminación de contenidos por miedo a la responsabilidad o por falsos positivos.
Si el contenido fuera de Wikipedia se reduce, en igual medida ocurrirá con la profundidad, la exactitud y la calidad del contenido de Wikipedia. Confiamos en el mundo exterior (más allá de los proyectos Wikimedia) para la construcción de nuestra enciclopedia colaborativa, por lo tanto lo que afecta al ecosistema de Internet en su totalidad afecta a Wikipedia, al margen de las exclusiones legales directas.

No obstante, en vista de la lucha a la que nos hemos enfrentado, la comunidad del conocimiento libre puede estar orgullosa del impacto que ha tenido en la reforma.
El texto actual incluye una amplia excepción para la extracción de datos y textos; una salvaguarda para la digitalización de las obras en dominio público; una disposición para obras “out-of-commerce” (fuera de comercio) que permitirá que el patrimonio cultural sea más accesible en línea; y una exclusión que intenta limitar el efecto perjudicial del empobrecimiento de los textos para proyectos no comerciales.

Estas medidas son francamente positivas y están en la línea de lo que originalmente se pretendía que la reforma aportara: la adaptación de una legislación centenaria al futuro (y presente) digital al que estamos haciendo frente.
También nos recuerdan con pesar que el resto de esta reforma no muestra esta visión de futuro.

La clave: el conocimiento libre va más allá de Wikipedia

Nos preguntarán por qué no nos satisface esta reforma si ciertos proyectos no comerciales quedan excluidos y podemos incluso destacar algunas mejoras para el dominio público.
Pues bien, las medidas propuestas no hacen que esta sea una reforma buena o equilibrada.
A pesar de algunas buenas intenciones, la inclusión absolutamente perjudicial de los artículos 11 y 13 significa que los principios fundamentales del conocimiento compartido caen por tierra: en la práctica tanto las personas usuarias tendrán que probar que tienen permiso para compartir conocimiento antes de que se les permita cargarlo en una plataforma.
La Directiva del copyright de la Unión Europea prevé una infraestructura técnica y legal que trata el contenido generado por usuarios como sospechoso mientras no esté aprobado legalmente. No podemos apoyar esto —es mejor no tener ninguna reforma que tener una que incluya estas provisiones tóxicas.

Habrá una votación final sí-no sobre la Directiva en el Parlamento y tendrá lugar en marzo.
Esta votación será la última oportunidad para la comunidad de Wikimedia en Europa le diga al Parlamento Europeo que rechaza una reforma de derechos de autoría que facilite excepciones a la comunidad abierta sin considerar del ecosistema de Internet en su totalidad.
En el punto actual de este proceso legislativo, se ha superado ya el momento de las enmiendas y negociaciones. El Parlamento Europeo debería rechazar la reforma en su conjunto.
Con un texto así de polémico y muchos parlamentarios europeos mirando a la reelección en mayo, sería prudente rechazar la propuesta tal como está y continuar trabajando en una solución con la nueva legislatura.

No es demasiado tarde para que Europa goce de una reforma positiva del copyright, pero pronto podría serlo.
Por ello nuestros afiliados en Europa están organizando a sus comunidades para pasar a la acción. Descubre más sobre sus avances.

46 estrategias municipales para el empoderamiento digital

Estrategias para el empoderamiento digital en los municipios es un documento que impulsamos junto a otras 7 entidades sin ánimo de lucro en Valladolid para avanzar en la soberanía tecnológica a través de la implementación de políticas municipales concretas.

Las estrategias están divididas en 6 grandes áreas temáticas: Infraestructura y telecomunicaciones, software libre, política de datos, democratización de la tecnología, compra pública de dispositivos electrónicos y estándares libres. Entre otras, se pueden encontrar propuestas para la promoción del conocimiento desde la administración pública, la construcción de infraestructuras de telecomunicaciones más accesibles, el establecimiento de un plan de migración hacia tecnologías libres o el fomento de políticas de visibilización de la diversidad de género en el entorno digital.

Las propuestas, desarrolladas de forma colaborativa por parte de un equipo de expertas y de organizaciones especializadas en diferentes ámbitos de la tecnología pretenden ser una hoja de ruta para impulsar el empoderamiento digital del Ayuntamiento de Valladolid (ciudad en la que Wikimedia España tiene su sede y domicilio fiscal) y de su ciudadanía. La idea, que surge en el contexto de la ciudad de Barcelona gracias a apoderamentdigital.cat, se ha replicado e impulsado en Valladolid por el laboratorio de investigación y creación de arte digital y cultura libre bit:LAV, el ccVAD Festival de Cine Craetive Commons de Valladolid, el Grupo de Investigación de la Universidad de Valladolid GRECO, los colectivos Akelarre Ciberfeminista, Pucelabits y Cylicon Valley, así como las organizaciones Mozilla Hispano y Wikimedia España.

El objetivo es que estas propuestas sean incorporadas en los programas electorales de las candidaturas que concurren a las próximas Elecciones Municipales de mayo de 2019. Además, las propuestas son aplicables más allá del ámbito municipal y podrían ser adoptadas por cualquier otra entidad o administración. Los materiales están disponibles bajo una licencia CCO para que otras comunidades locales impulsen la iniciativa en sus territorios.