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Nuevo Reglamento de la Unión Europea amenaza Internet (otra vez)

Fog surrounding standing man
Imagen de Todd Quackenbush con licencia CC0, desde Wikimedia Commons

El Parlamento Europeo votará un nuevo Reglamento que tiene por objetivo prevenir la difusión de contenidos terroristas en línea y corre el riesgo de repetir muchos de los errores asociados con la recientemente aprobada directiva sobre derechos de autoría. La votación se realizará en el pleno del 17 de abril y en ella se preven soluciones tecnológicas para un problema complejo que podrían causar un daño significativo a los derechos digitales de quienes habitan la red. La propuesta incluye una serie de reglas preceptivas que crearán marcos para la censura y que potencialmente dañarán documentación importante sobre terrorismo en línea. Además, de aprobarse esta medidas, se consagraría el poder de las entidades privadas sobre el derecho de las personas a discutir y debatir sus ideas en Internet.

Anna Mazgal, EU Policy Adviser en Wikimedia Germany, y Jan Gerlach, Senior Public Policy Manager en la Fundación Wikimedia han elaborado cuatro recomendaciones de cara a la votación para dar forma a esta propuesta, promoviendo tanto sus objetivos como la rendición de cuentas y la protección de los derechos digitales de la ciudadanía europea:

1. Dejar de tratar a Internet como una plataforma gigante de redes sociales privadas.

De acuerdo con el borrador del Reglamento, cualquier plataforma que contenga contenido de terceros, desde redes sociales a proyectos Wikimedia como Wikipedia y, potencialmente, servicios de alojamiento de archivos privados, deberá describir cómo trata el contenido que pueda estar relacionado con terrorismo en sus términos de servicio. Las personas pueden hablar sobre terrorismo de diferentes formas y con diferentes propósitos, tales como la investigación, la sensibilización y los informes exhaustivos. La regulación obligaría a las plataformas a decidir cuál es y cuál no es una forma aceptable y legal de tener estas conversaciones.

Es peligroso que la ley refleje el enfoque de los sitios web para frenar el contenido ilegal mediante la aplicación de sus términos de servicio. El reglamento propuesto obligaría a todas las plataformas a actuar de manera similar, independientemente del contenido que alberguen o de su modelo operativo. Eso incluye a Wikipedia, donde la implantación de un conjunto riguroso de políticas como las propuestas puede interferir con el sólido y eficaz sistema de resolución de disputas sobre contenido de la enciclopedia libre, que en la actualidad se hace de manera transparente y consensuada por la comunidad que la escribe.

En cambio, lo que debería hacer esta norma es definir claramente qué es contenido terrorista ilegal y dejar a los proveedores de servicios de alojamiento poco espacio para la interpretación.

2. Que los tribunales decidan, no las máquinas.

De manera similar a la nueva directiva de derechos de autoría, el reglamento contempla el uso de herramientas automatizadas para detectar, identificar y deshabilitar de manera proactiva el acceso a contenido terrorista en línea. Decidir qué es y qué no es una expresión que condona el terrorismo es un asunto complicado y el contexto es crucial para decidir si el contenido es ilegal según las leyes antiterroristas. Tales decisiones deben ser tomadas por los tribunales, no por algoritmos que pueden o no estar sujetos a la supervisión humana.

Cuando la aplicación de la ley se basa en el código, el código se convierte en la ley. Esto se contrapone con la manera en la que funcionan nuestros proyectos de conocimiento libre, con una deliberación comunitaria, vibrante y abierta sobre lo que debería tener su lugar en Wikipedia y lo que no debería tenerlo. La moderación del contenido de las plataformas debe basarse en un marco adecuado que incluya a personas bien preparadas para ello, no solo a máquinas.

3. No trastocar los principios de la libre expresión.

La libertad de expresión es un derecho que solo puede ejercerse mediante la práctica de expresar los pensamientos, ideas u opiniones propias. Los límites solo se aplican cuando esa expresión se considera inaceptable. El filtrado de contenido funciona exactamente en las premisas opuestas: una expresión podrá sofocarse prematuramente, antes de que tenga la oportunidad de ser escuchada y evaluada.

Cualquier referencia a medidas que puedan conducir a un filtrado proactivo de contenido debe eliminarse de la propuesta. Los filtros de carga revocan la jurisprudencia y las prácticas legales en todas las jurisdicciones que reconocen la libertad de expresión como un derecho humano. Operan en secreto y sus decisiones están envueltas en secretos comerciales de las compañías que los dirigen. Confiar en estas tecnologías puede detener algunas de las comunicaciones sobre terrorismo que no queremos, pero no vale la pena si el coste es socavar los cimientos de la libre expresión. Hay otras maneras de hacerlo.

4. No obligar a los sitios web a eliminar contenido legal.

La propuesta prevé que, además de las órdenes de eliminación de contenido, la autoridad competente pueda emitir una referencia para solicitar a un sitio web que verifique si el contenido viola sus términos de servicio. Las plataformas se enfrentarán a sanciones si no abordan rápidamente estas referencias, lo que crea un fuerte incentivo para actuar de forma no transparente y eliminar preventivamente cualquier contenido susceptible de revisión, aunque sea legal.

Esta medida debe ser eliminada del texto. Son las autoridades encargadas de abordar el contenido terrorista quienes deberían de estar obligadas a centrarse en los casos en que el contexto terrorista es evidente y emitir una orden para eliminarlo. La legislación deben dejar espacio para que los casos que no son evidentes se debatan en un marco de libertad de expresión aceptable.

Pensamos que proporcionar una exclusión para el contenido difundido con fines educativos, artísticos, periodísticos o de investigación es una buena idea. Sin embargo, si la difusión del contenido terrorista no necesita ser intencional para ser eliminada (activistas utilizan la difusión como manera de pedir ayuda e instigar la investigación de actividades terroristas), es posible que una gran cantidad de información importante quede atrapada en una oleada de bloqueos y retiradas de contenido. Esperamos que el Parlamento Europeo esté a la altura de las circunstancias. Desde Wikimedia, continuaremos monitoreando el proceso legislativo y seguiremos trabajando en nuestro compromiso con la defensa y la promoción del conocimiento libre.

 

No apoyamos la Directiva del copyright de la Unión Europea en su forma actual. Lee por qué tú tampoco deberías.

Eiffel Tower through shattered glass
Imagen de Eutouring con licencia CC BY-SA 4.0, desde Wikimedia Commons

Artículo original de Allison Davenport (Fundación Wikimedia).

El texto final de la Directiva del copyright para el mercado único digital afectará negativamente al acceso al conocimiento y beneficiará indebidamente a las corporaciones y grandes organizaciones que gestionan los derechos de autoría. A pesar de las exclusiones introducidas en el texto, Wikimedia no puede apoyar una reforma que, desde su base, está destinada a controlar radicalmente la información que se comparte online.

Tras un largo proceso legislativo, el texto final de la Directiva del copyright de la UE fue consolidado a finales de febrero cuando las negociaciones a tres bandas entre la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea llegaron a su fin.
Ahora que el texto final está disponible, esperando solo a los resultados de una votación sí-no en el Parlamento para su puesta en vigor, el Movimiento Wikimedia no puede apoyar la reforma tal y como es. Estas son las razones.

La evolución del texto de la Directiva

Durante los últimos años, nos hemos manifestado en contra de las partes problemáticas de la propuesta de Directiva del Copyright de la Unión Europea.  Inicialmente, teníamos esperanza.
Nuestra comunidad era partidaria de la reforma, y se puso en contacto con la Comisión Europea antes de que la directiva fuera propuesta, también con MEPS y representantes de los Estados Miembro para transmitir lo que esperaban encontrar en la nueva regulación. Entre otras peticiones, se pedía una amplia excepción para la libertad de panorama, de modo que los fotógrafos puedan tomar libremente fotografías de obras de arte y de edificios en la vía pública, y una mayor armonización de las reglas que afectan al dominio público, de modo que las reproducciones fieles de las obras en dominio público no generaran nuevos derechos.

Pese a ello, la Comisión presentó una propuesta unilateral y agregó elementos preocupantes a la directiva. Dado que la comunidad consideró sus sugerencias ignoradas en favor de las provisiones que beneficiaban a grandes editores, gestores de derechos y de noticias, la crítica sobre la Directiva se acrecentó. Las dos provisiones más perjudiciales, los artículos 11 y 13, se han mantenido a pesar de las críticas y ahora forman parte del texto final que el Parlamento y el Consejo europeos cerraron en febrero de 2019. Aunque se hayan incluido algunos elementos interesantes en el paquete de la reforma, es imposible que Wikimedia apoye un texto que incluya esos dos artículos. Como etapa final, la Directiva del copyright de la Unión Europea volverá al Parlamento esta primavera para una última vocación.

A pesar de las exclusiones, la reforma supone una pérdida importante para el conocimiento libre

El artículo 11 (que está dirigido a agregadores de noticias, pero tiene un alcance mucho más amplio) requerirá que se generen y utilicen licencias para prácticamente todo uso en línea de contenido sobre noticias, con algunas excepciones.Esto significa que los sitios web que agregan, organizan o interpretan noticias no podrán mostrar fragmentos junto a los artículos, dificultando en gran manera a los usuarios la búsqueda de información online.
Afortunadamente, el artículo 11 incluye al menos algunas excepciones para particulares, usos sin ánimo de lucro, “palabras individuales” o “extractos muy cortos”.
Sin embargo, al hacer más difícil la obtención de información en línea, el artículo 11 afecta a la capacidad de nuestra comunidad de personas voluntarias para mejorar Wikipedia, especialmente cuando se trate de fuentes específicamente europeas.

El artículo 13 impondrá que las plataformas sean las responsables cuando cualquiera cargue contenido que infrinja el copyright, salvo que cumplan una serie de requisitos rigurosos.
La disposición requiere que los sitios web se esfuercen “al máximo” para obtener autorización para todo el contenido que publiquen, así como para eliminar el que infrinja derechos e impedir la reiteración de las cargas inadecuadas.
Estas tareas son arduas para cualquier plataforma que permita cargar contenidos a una gran cantidad de personas usuarias por lo que solo las más sofisticadas y potentes serán capaces de desarrollar por sí mismas la tecnología necesaria para aplicar estas reglas.
Si los sitios web cumplen estrictamente estos requisitos se disminuirá dramáticamente la diversidad de contenidos accesibles en línea , ya que supone la implantación de un sistema para la protección del copyright a través de filtros de contenidos que pueden conducir a un exceso de eliminación de contenidos por miedo a la responsabilidad o por falsos positivos.
Si el contenido fuera de Wikipedia se reduce, en igual medida ocurrirá con la profundidad, la exactitud y la calidad del contenido de Wikipedia. Confiamos en el mundo exterior (más allá de los proyectos Wikimedia) para la construcción de nuestra enciclopedia colaborativa, por lo tanto lo que afecta al ecosistema de Internet en su totalidad afecta a Wikipedia, al margen de las exclusiones legales directas.

No obstante, en vista de la lucha a la que nos hemos enfrentado, la comunidad del conocimiento libre puede estar orgullosa del impacto que ha tenido en la reforma.
El texto actual incluye una amplia excepción para la extracción de datos y textos; una salvaguarda para la digitalización de las obras en dominio público; una disposición para obras “out-of-commerce” (fuera de comercio) que permitirá que el patrimonio cultural sea más accesible en línea; y una exclusión que intenta limitar el efecto perjudicial del empobrecimiento de los textos para proyectos no comerciales.

Estas medidas son francamente positivas y están en la línea de lo que originalmente se pretendía que la reforma aportara: la adaptación de una legislación centenaria al futuro (y presente) digital al que estamos haciendo frente.
También nos recuerdan con pesar que el resto de esta reforma no muestra esta visión de futuro.

La clave: el conocimiento libre va más allá de Wikipedia

Nos preguntarán por qué no nos satisface esta reforma si ciertos proyectos no comerciales quedan excluidos y podemos incluso destacar algunas mejoras para el dominio público.
Pues bien, las medidas propuestas no hacen que esta sea una reforma buena o equilibrada.
A pesar de algunas buenas intenciones, la inclusión absolutamente perjudicial de los artículos 11 y 13 significa que los principios fundamentales del conocimiento compartido caen por tierra: en la práctica tanto las personas usuarias tendrán que probar que tienen permiso para compartir conocimiento antes de que se les permita cargarlo en una plataforma.
La Directiva del copyright de la Unión Europea prevé una infraestructura técnica y legal que trata el contenido generado por usuarios como sospechoso mientras no esté aprobado legalmente. No podemos apoyar esto —es mejor no tener ninguna reforma que tener una que incluya estas provisiones tóxicas.

Habrá una votación final sí-no sobre la Directiva en el Parlamento y tendrá lugar en marzo.
Esta votación será la última oportunidad para la comunidad de Wikimedia en Europa le diga al Parlamento Europeo que rechaza una reforma de derechos de autoría que facilite excepciones a la comunidad abierta sin considerar del ecosistema de Internet en su totalidad.
En el punto actual de este proceso legislativo, se ha superado ya el momento de las enmiendas y negociaciones. El Parlamento Europeo debería rechazar la reforma en su conjunto.
Con un texto así de polémico y muchos parlamentarios europeos mirando a la reelección en mayo, sería prudente rechazar la propuesta tal como está y continuar trabajando en una solución con la nueva legislatura.

No es demasiado tarde para que Europa goce de una reforma positiva del copyright, pero pronto podría serlo.
Por ello nuestros afiliados en Europa están organizando a sus comunidades para pasar a la acción. Descubre más sobre sus avances.

46 estrategias municipales para el empoderamiento digital

Estrategias para el empoderamiento digital en los municipios es un documento que impulsamos junto a otras 7 entidades sin ánimo de lucro en Valladolid para avanzar en la soberanía tecnológica a través de la implementación de políticas municipales concretas.

Las estrategias están divididas en 6 grandes áreas temáticas: Infraestructura y telecomunicaciones, software libre, política de datos, democratización de la tecnología, compra pública de dispositivos electrónicos y estándares libres. Entre otras, se pueden encontrar propuestas para la promoción del conocimiento desde la administración pública, la construcción de infraestructuras de telecomunicaciones más accesibles, el establecimiento de un plan de migración hacia tecnologías libres o el fomento de políticas de visibilización de la diversidad de género en el entorno digital.

Las propuestas, desarrolladas de forma colaborativa por parte de un equipo de expertas y de organizaciones especializadas en diferentes ámbitos de la tecnología pretenden ser una hoja de ruta para impulsar el empoderamiento digital del Ayuntamiento de Valladolid (ciudad en la que Wikimedia España tiene su sede y domicilio fiscal) y de su ciudadanía. La idea, que surge en el contexto de la ciudad de Barcelona gracias a apoderamentdigital.cat, se ha replicado e impulsado en Valladolid por el laboratorio de investigación y creación de arte digital y cultura libre bit:LAV, el ccVAD Festival de Cine Craetive Commons de Valladolid, el Grupo de Investigación de la Universidad de Valladolid GRECO, los colectivos Akelarre Ciberfeminista, Pucelabits y Cylicon Valley, así como las organizaciones Mozilla Hispano y Wikimedia España.

El objetivo es que estas propuestas sean incorporadas en los programas electorales de las candidaturas que concurren a las próximas Elecciones Municipales de mayo de 2019. Además, las propuestas son aplicables más allá del ámbito municipal y podrían ser adoptadas por cualquier otra entidad o administración. Los materiales están disponibles bajo una licencia CCO para que otras comunidades locales impulsen la iniciativa en sus territorios.